26.5.07

La Cruz del Sur

El otro día me puse a pensar en muchas cosas que me hacen falta. La Cruz del Sur por ejemplo. Varios años atrás, creo que seis meses después de que me vine a Estados Unidos me di cuenta que el cielo aquí es diferente, que las estrellas no son las mismas… que la Cruz del Sur ya no guía mi camino, y que mas bien en este lo único que hecha lumbre son un montón de estrellas ajenas a mi. Muchos siglos atrás los marineros y los exploradores usaban la Cruz del Sur cuando se hallaban perdidos en el Hemisferio Sur, tanto Magallanes como Marco Polo la descubrieron y encontraron que su magia cósmica los salvo en el océano más grande del planeta.


A veces también yo me hallo perdido, en los recovecos de mi soledad, explorando rutas que desconocen los nortes, demarcando márgenes de angustia, revolviendo baúles de recuerdos, de canciones y de un montón de piedras que traigo encima y que jamás puedo dejar atrás… tratando simplemente de encontrar mi ruta, la ruta del Sur.

Tantas guitarreadas en Cochabamba, tantos poemas escritos, tantos besos perdidos, tantas lágrimas derramadas. ¿Era esa la ruta? La ausencia de la Cruz del Sur y el hondo pesar que esta causa en mi, son quizá los designios insatisfechos del destino que claman mi retorno, y me sofocan en nostalgia.

Nostalgia de Cochabamba, esa la siento como una nube que jamás se aleja, siempre presente, tan cerca del corazón...
Ya pronto exorcizare todo esto, y retomare la ruta del Sur y caminare hasta que mis zapatillas y mis pies se hagan uno con la tierra. Mi tierra.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ahora entiendo mas la pic del perfil, tu sabes...
q no te gane la melancolia q el camino a casa siempre ha de estar ahi

besos electricos...

Paola R. Senseve T. dijo...

Qué lindo es Cochabamba!

A veces yo también siento nostalgia, aunque no sé bien si soy más de allá o de acá.

Y cómo son las coincidencias, justo ayer una escritora argentina hablaba del exilio..y una señora muy elocuente acuotó lo siguiente: Todos vivimos en un eterno exilio, contrariados por la incongruencia que hay entre la vida que llevamos y la que quisieramos; entre lo que somos y lo que desearíamos ser. Es un retorno sin fin. Y parecería demasiado triste/azul todo esto, pero no lo es tanto, si pensamos que no hay salida o solución para el exilio, lo que queda es adaptarse aceptando y respirar día a día...intentar la sonrisa.

Un beso con alas ya está alzando vuelo...

Anónimo dijo...

La nostalgia siempre trae imágenes que a veces llevamos en el corazón. Por eso es importante tener la memoria siempre fresca, siempre a la espera de el reencuentro, siempre pendiente de la llegada. Espero que tu regreso a Bolivia te aliviane el corazón. Un abrazo.