Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas

12.7.08

Allá donde tú estés

Y no le tengo miedo a la muerte,
cualquier momento me llegará,
no me importa,
¿Por qué tendría que tenerle miedo a la muerte?
uno tiene que irse en algún momento…
Nunca dije que le tenía miedo a la muerte…
(Pink FloydThe Great Gig in the Sky)





Anoche, después de la cena en la casa de mi tía… me fui a la casa de Sara, una amiga de la universidad, y nos recostamos en su cama divagando sobre cosas sin sentido, como siempre. Pudimos también, escuchar un par de discos de vinilo que me compre pensando en el tocadiscos que aun no tengo. The Dark Side of the Moon de Pink Floyd, y aunque aun no puedo creerlo, un disco de grandes éxitos de Los Panchos, que encontré en una tienda de discos usados, en la sección de música internacional, cuando andaba por el Campus de Boston University hace unos días, buscando una copia de Meditaciones del Quijote de Ortega y Gasset, que un amigo me dijo había visto ahí.

No encontré las meditaciones de Ortega y Gasset, pero si hallé el vinilo de Los Panchos, supuse ese mismo instante que ese era un mensaje más que la vida le da a uno, y que necesitaba, a toda costas, escucharlo el 10 de Julio. Y es que ese día se cumpliría un año de la muerte de mi abuelo. Y fue así que hable con Sara, para escucharlo en su casa.

Fue una noche placentera a su modo… creo que la muerte de alguien querido, siempre se queda en el alma. Y es que la presencia de esa persona era como un clavito en la pared del espíritu, donde colgabas una pantalla de vivencias, pero al final, cuando la persona ya no está, el clavo se nos mete más y más… pero ya nada cuelga de este, y sólo nos queda el recuerdo inmenso y la desolación profunda que ésta ausencia ha causado en nosotros. Y somos incapaces de colgar algo de ese clavo, y simplemente nos acostumbramos a levantar la mirada, y pensar en todo lo que la pantalla tenía dentro suyo, y de vez en cuando derramamos muchas lágrimas y nos ponemos verdes de pena.

Me gusto muchísimo el disco de Los Panchos, tantos recuerdos vinieron a mí, en ese acordeón de sensaciones y visiones que la música sabe tan bien desenvolver, tanto que no pude contener el llanto. Afortunadamente, Sara estuvo ahí, y con un silencio sepulcral supo consolarme, mientras me envolvía en ese abrazo de amistad infinita… El día que mi abuelo murió, algunos de sus amigos, tocaron boleros el día del entierro. Fue muy triste, porque los versos de Espérame en el Cielo (tema que tocaron), pueden crear en vos la sensación de la muerte misma. De esa ausencia interminable. Cuando murió mi abuelo, murió algo mió, gran parte de mi niñez y adolescencia se fueron con él. Ahora no puedo sacar de mi cabeza los millones de veces que de niño me besaba o abrazaba, o me contaba proezas, mientras los boleros hacían de Banda Sonora.

Espérame en el cielo corazón
Si es que te vas primera
Espérame que pronto yo me iré
Allí donde tu estés
(Los PanchosEspérame en el cielo)





Ésta canción es de amor. Y es que lo que yo siento por mi abuelo, es un amor total, aunque él ya no este. Tuve la fortuna de decirle que lo quería muchas veces. Y por eso estoy muy tranquilo.

Hace un año me encontraba en Bolivia, un año y dos días atrás, me recosté a su lado mientras el cáncer se llevaba sus últimas horas de vida, y lloré muchísimo. Lo abrace, y le dije que lo quería, que él era el mejor padre que uno podría haber tenido. Como un niño quise dormirme mientras sus manos acariciaban mi cabello, como cuando era niño y veíamos juntos los partidos del Bolivar, o me contaba sus interminables historias de viajes taciturnos y nostálgicos recorriendo todos los caminos y carreteras del país. Para entonces, mi abuelo ya no tenía la capacidad de pronunciar palabra alguna, sólo quejidos de dolor, y la distancia implacable de una mirada perdida en cualquier parte. Sin embargo al abrazarlo y contarle cosas, dejaba de moverse y se serenaba… él sabía que yo estaba a su lado, podía sentirlo.

Salí de mi casa el 10 de Julio a las 3 de la tarde, fui a renovar una línea de TIGO que una amiga me prestó, activaron la misma a las 3:30 y a las 3:32 mi celular sonaba. Era mi hermana avisándome que mi abuelo había fallecido. Corrí descontrolado e histérico desde la Recoleta hasta la estatua de Abaroa, donde por fin un Taxi paro y me llevo a mi casa.

Anoche mientras la aguja recorría las líneas del Dark Side of the Moon, lo recordé todo, como si lo hubiese vivido ese mismo día. Creo que si hubiese una banda sonora para el anuncio de una despedida, The Great Gig in The Sky es la más indicada, lo sentí anoche… mientras recostado la escuchaba, y por la ventana entraba una brisa deliciosa, en una noche de verano tan perturbadoramente calurosa.

No tengo nada contra la muerte. Es más en ese entonces le implore que se apresure, y que de una vez el cáncer deje de torturar a mi abuelo. A todos nos toca irnos algún día. Y cada día que pasa sé que estamos más cerca del fin… Ésta noche me quedo en mi habitación, y esperare algo mientras me hundo en una lectura un tanto triste. No sé que espero… quizás que mi abuelo se siente a mi lado, y hablemos de política o de futbol, pero nadie cruzara mi puerta, y me quedare solo, mirando a través de la ventana…


And you run and you run to catch up with the sun,
but its sinking
And racing around to come up behind you again
The sun is the same in the relative way,
but you’re older
Shorter of breath and one day closer to death

Every year is getting shorter, never seem to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines
Hanging on in quiet desperation is the english way
The time is gone, the song is over,
thought I’d something more to say
(Pink FloydTime)