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22.2.08

Mujer, Confía en el Sonido de tu Propia Voz

Como todos bien saben, en anteriores posts, he hablado de temas de la mujer. Pueden verlos, aquí, y aquí también. Los derechos de la mujer, y la búsqueda de la igualdad de género, es uno de los temas que más me interesa y apasiona, una de las muchas utopías posibles, uno de los caminos que no podría abandonar, ni olvidar.

Cuando navego en la blogósfera boliviana, siempre ando monitoreando actitudes machistas, y opiniones machistas… podría hacer una lista de blogs machistas, e ilustrar lo atrasados que estamos en asuntos de género. Es cuando leo, a mujeres, hablando del feminismo, o de sus deseos y esperanzas por el futuro, que más interés le pongo. Por lo general, aprendo mucho de ellas, mis blogs favoritos son blogs de mujeres. Pero hay cosas que son increíbles. Recién nomás pase por el blog de Calíope, que me gusto mucho. Al menos hasta ahora, porque veo con tristeza cosas como esta, y les sugiero a todos que visiten el blog y vean el post y los respectivos comentarios... Aquí, me remitiré a observar algunas de las cosas que ella dice.



“Como mujer digo que el feminismo le ha dado a las mujeres privilegios sin responsabilidades y se ha dejado a los hombres sin opción más que quedarse callados. No es justo, no es ‘equitativo’. ¿Hay todavía prejuicios? Sí. De ambos lados.” Vean pues, señores visitantes de mi blog, semejante cosa. ¿Somos de la misma Bolivia? Yo no veo, que las mujeres en Bolivia, y en ninguna parte del mundo tengan privilegios. Al contrario, los que tenemos privilegios somos los hombres. Y muchos. Por lo general en Bolivia, las mujeres son: mamás, amas de casa, trabajadoras, sirvientas, niñeras de sus maridos, y probablemente un millón de cosas más. Cuando ocurrieron algunos de los cambios en la fuerza de trabajo mundial, principalmente a mitad del siglo 20 (aunque las mujeres han estado trabajando desde siempre), y en Bolivia desde los años 70, pero con celeridad desde fines de los 80. Las mujeres han pasado a tener doble jornada laboral. Es decir, trabajan y cuando llegan a sus casas son mamás y/o amas de casa. No se nos ha exigido a los hombres, que asumamos el 50% de las obligaciones del hogar. ¿Por qué? ¿No es eso, un privilegio? Prefiero no rabiar más y paso al siguiente punto.

“Cuando un hombre le pega a una mujer y ella lo denuncia se abre el cielo. Cuando una mujer le pega a un hombre y él la denuncia se burlan de él y lo humillan.” ¿Va esto en serio? Es decir, es innegable que hay violencia de ambos lados. Y debe lucharse contra eso. ¿Pero, son los niveles de violencia, siquiera comparables? ¿Cuantas mujeres mueren al año por la violencia en el hogar? ¿Y que hay de la violencia psicológica? El maltrato a la mujer en Bolivia, es tremendo. Cuando trabajaba en unos proyectos de desarrollo, conocí algunas mujeres que tenían 4 o 5 hijos, y yo les decía, porque no planifican su familia, porque no usan preservativos, y ellas me contestaban, que sus maridos les prohibían el usar la T de cobre, porque si lo hacían sería con seguridad para dormirse con otros, porque eran unas putas. ¿Ja? Y algunos dirán, si los pobres son unos ignorantes. Pero no es verdad. La violencia se repite en todas las clases sociales.



“Sinceramente yo creo que es mucho más difícil ser hombre de lo que es ser mujer. Yo veo que tengo muchas más opciones que muchos hombres. Y todavía me falta ver que me paguen menos por ser mujer, no lo vi nunca.” ¿Tiene muchas más opciones que muchos hombres? ¿Dónde vives y cual es tu profesión? ¿Cuántos trabajos has tenido? ¡Dios mío! Es que tampoco pues… No es así. Todos bien saben, que las mujeres ganan menos dinero que los hombres, en los mismos empleos, a menos que este regulado por ley, e incluso así, se dan modos… No solo eso, sino que muchas veces las discriminan y no les dan el empleo que ellas bien podrían desempeñar y se lo dan a los hombres. No solo eso, sino que existe un sistema de discriminación a las mujeres embarazadas, y en muchos lugares, hasta está prohibido embarazarse. No solo eso, sino que una mujer en Bolivia, pasados los 40 años, difícilmente encuentra empleo ¿Por qué? ¿Porque no sabe? ¿Porque no puede? No solo eso, sino que a muchas mujeres, sus jefes hacen insinuaciones sexuales de mal gusto, y en muchísimos casos tratan de aprovecharse, incluso si ellas están casadas ¿o no? ¿Estoy mintiendo? Y los ‘no solo eso’ no terminan nunca…

Yo que soy hombre, no creo, SE que ser hombre es mucho más fácil, hay menos prejuicios, y es más cualquier prejuicio es positivo, sólo me hace más MACHO y campeón (a menos que sea homosexual… que es cuando el machismo de la sociedad… es peor). Si me voy de farra, y con minas, soy pues un macho, un héroe, un modelo. Si una mujer lo hace, es una puta, ¿o no?



“Solo puedo decir que aparte de no ser feminista ahora soy pro-derechos de los hombres.” ¿Qué cosa? Con esto si que me mato. Debo reconocer que tiene derecho a serlo. Yo también soy pro-derechos de los hombres. Pero no quiero mantener las mismas estructuras patriarca-jerárquicas que dominan la sociedad boliviana. Creo que se necesitan hacer muchos cambios en la sociedad boliviana, para que tanto hombres como mujeres, seamos iguales y tengamos los mismos derechos.

Por mi lado… Reconozco que Bolivia es una sociedad estructurada de forma patriarcal, jerárquica y machista. Esto implica que existen tendencias y actitudes que benefician y privilegian a los varones bolivianos, por encima de las mujeres. Tales actitudes son observables en todas las áreas sociales, como ser: la familia, los puestos de trabajo, los centros de educación, las instituciones públicas y privadas. Se podría decir que cualquier relación que implique el interactuar de los distintos géneros, esta preacondicionada por una disposición no natural a la preferencia, tanto en hombres como en mujeres, hacia lo masculino, lo varonil, lo macho.



Afirmo que esta disposición no es natural, porque creo que el machismo es una construcción social, elaborada deliberadamente muchos siglos atrás no por alguien en particular sino por el paso del tiempo y una serie de eventos históricos y culturales que establecieron e impusieron en la mujer relaciones de dependencia para con los hombres.

Al ser estos fenómenos, construcciones sociales, pueden ser modificados, reformados, transformados y definitivamente eliminados. No seria la primera vez que ocurre en la historia, y con certeza no será la ultima. Creo que la única forma plausible de eliminar tales construcciones es a través del trabajo social. Esto implica el abierto cuestionamiento de tales construcciones, la difusión y el constante debate de ideas.

Debemos pues, hombres y mujeres, replantearnos todo. Es decir, debemos reconsiderar los limites de lo posible, y no creer, no se ni como ni porque, que los míseros y pusilánimes logros que la mujer ha logrado en la sociedad moderna, esto en lo que respecta a derechos, porque logros, tienen muchísimos, lastimosamente no son reconocidos como deberían serlo, pero desde mi rincón, les digo ¡ADELANTE!. Y juntos apuntar a una nueva sociedad en la que prime, la igualdad y equidad, la responsabilidad y la autonomía de genero.



Soy feminista. Si señores. ¡Lo soy! Y no me dejo llevar, por el deliberado maltrato del termino, creo en un feminismo para la liberación. Un feminismo que las reconozca a ellas, como son, como quieren ser, como pueden ser. Un feminismo, que no implica que ellas tengan que vestirse de saco y corbata para ser iguales a nosotros, a menos que ellas quieran claro, ni tampoco un feminismo que cree que nosotros somos menos. Creo en un feminismo libre y liberador, que contribuya a que la mitad del mundo, no solo participe del mundo que los hombres hemos creado, sino que con sus ideas, lo podamos cambiar. Después de todo, tras dos mil años… los hombres no hemos logrado mucho… estoy seguro que ellas si pueden hacer un mundo más de todos.

Nota. No quiero pensar, que Calíope, es un hombre jugando a la niña machista. Digo esto, porque ya ocurrió con un bloguero que trato de hacerse pasar por mujer, para dar opiniones machistas, pueden verlo aquí y aquí.