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5.4.08

Premio Al Esfuerzo Femenino

Mi bloguera favorita, Lilyth, me entrego un premio al Esfuerzo Femenino. Realmente lo valoro mucho, principalmente porque no soy mujer. Pero si soy un feminista declarado, y creo que las mujeres tomaran el siglo 21 por la rienda, y cambiaran por siempre a la humanidad. Este pensamiento es utópico, lo sé, es parte de ser mí, pero en serio creo en eso, espero que todas las que me lean lo tengan muy claro, y salgan todos los días de sus casas con ese objetivo, el cambiar al mundo ridículo de machitos que habitamos.


En realidad entrego el premio a todas las mujeres, simplemente porque son lo mejor que hay en el mundo.

Pero para continuar con la cadena… le entrego el premio a cinco mujeres que creo que se lo merecen, y mucho.

La Cholita, es amiga y compañera de utopías, caminamos por los mismos senderos, y venimos de la misma ciudad. Desde que llego a la blogósfera tuvo un éxito acelerado, es ahora un referente de la opinión bloguiviana. Se lo merece, por que en el medio Boliviano, es muy difícil para las mujeres ser escuchadas, (porque opiniones tienen, y muy fuertes), y creo que a ella si la escuchan.

Maria Escandalo, porque es muy valiente para compartir su sexualidad, en un país por demás conservador, y en una ciudad en extremo machista y patriarcojerarquizada, a ella mis felicitaciones y sincera admiración! Espero que sigamos compartiendo en la red y por otros medios, nuestros proyectos e ideas.

La Vero Vero, por su nivel de profesionalismo, su integridad y consecuencia, y por la profundidad de su idealismo y responsabilidad. Por las noches de vino jamás compartidas, pero ciertamente recordadas, y por todos los poemas ideas y batallas ideológicas que hemos tenido entre nosotros, y contra ‘otros.’

Lingam, porque me encantan sus letras, y me parece que su blog es uno de los blogs literarios mejores elaborados, y espero que sus letras nos sigan inundando. Aunque nunca le dejo mensajes comentarios, la leo, y la disfruto.

Columba, a pesar de nuestras diferencias ideologicas, me encanta su blog y todo lo que dice, creo que como mujer hace un gran esfuerzo, y nos presenta sus analisis y perspectivas de lo politico. A diferencia de los hombres que no comparten mis ideas, ella sabe lo que es el respeto, y no pretende minimizar lo que digo, o en ultimo caso insultarme, y eso es más que admirable.


¡¡A todas ellas y a todas las mujeres muchas gracias!!

22.2.08

Mujer, Confía en el Sonido de tu Propia Voz

Como todos bien saben, en anteriores posts, he hablado de temas de la mujer. Pueden verlos, aquí, y aquí también. Los derechos de la mujer, y la búsqueda de la igualdad de género, es uno de los temas que más me interesa y apasiona, una de las muchas utopías posibles, uno de los caminos que no podría abandonar, ni olvidar.

Cuando navego en la blogósfera boliviana, siempre ando monitoreando actitudes machistas, y opiniones machistas… podría hacer una lista de blogs machistas, e ilustrar lo atrasados que estamos en asuntos de género. Es cuando leo, a mujeres, hablando del feminismo, o de sus deseos y esperanzas por el futuro, que más interés le pongo. Por lo general, aprendo mucho de ellas, mis blogs favoritos son blogs de mujeres. Pero hay cosas que son increíbles. Recién nomás pase por el blog de Calíope, que me gusto mucho. Al menos hasta ahora, porque veo con tristeza cosas como esta, y les sugiero a todos que visiten el blog y vean el post y los respectivos comentarios... Aquí, me remitiré a observar algunas de las cosas que ella dice.



“Como mujer digo que el feminismo le ha dado a las mujeres privilegios sin responsabilidades y se ha dejado a los hombres sin opción más que quedarse callados. No es justo, no es ‘equitativo’. ¿Hay todavía prejuicios? Sí. De ambos lados.” Vean pues, señores visitantes de mi blog, semejante cosa. ¿Somos de la misma Bolivia? Yo no veo, que las mujeres en Bolivia, y en ninguna parte del mundo tengan privilegios. Al contrario, los que tenemos privilegios somos los hombres. Y muchos. Por lo general en Bolivia, las mujeres son: mamás, amas de casa, trabajadoras, sirvientas, niñeras de sus maridos, y probablemente un millón de cosas más. Cuando ocurrieron algunos de los cambios en la fuerza de trabajo mundial, principalmente a mitad del siglo 20 (aunque las mujeres han estado trabajando desde siempre), y en Bolivia desde los años 70, pero con celeridad desde fines de los 80. Las mujeres han pasado a tener doble jornada laboral. Es decir, trabajan y cuando llegan a sus casas son mamás y/o amas de casa. No se nos ha exigido a los hombres, que asumamos el 50% de las obligaciones del hogar. ¿Por qué? ¿No es eso, un privilegio? Prefiero no rabiar más y paso al siguiente punto.

“Cuando un hombre le pega a una mujer y ella lo denuncia se abre el cielo. Cuando una mujer le pega a un hombre y él la denuncia se burlan de él y lo humillan.” ¿Va esto en serio? Es decir, es innegable que hay violencia de ambos lados. Y debe lucharse contra eso. ¿Pero, son los niveles de violencia, siquiera comparables? ¿Cuantas mujeres mueren al año por la violencia en el hogar? ¿Y que hay de la violencia psicológica? El maltrato a la mujer en Bolivia, es tremendo. Cuando trabajaba en unos proyectos de desarrollo, conocí algunas mujeres que tenían 4 o 5 hijos, y yo les decía, porque no planifican su familia, porque no usan preservativos, y ellas me contestaban, que sus maridos les prohibían el usar la T de cobre, porque si lo hacían sería con seguridad para dormirse con otros, porque eran unas putas. ¿Ja? Y algunos dirán, si los pobres son unos ignorantes. Pero no es verdad. La violencia se repite en todas las clases sociales.



“Sinceramente yo creo que es mucho más difícil ser hombre de lo que es ser mujer. Yo veo que tengo muchas más opciones que muchos hombres. Y todavía me falta ver que me paguen menos por ser mujer, no lo vi nunca.” ¿Tiene muchas más opciones que muchos hombres? ¿Dónde vives y cual es tu profesión? ¿Cuántos trabajos has tenido? ¡Dios mío! Es que tampoco pues… No es así. Todos bien saben, que las mujeres ganan menos dinero que los hombres, en los mismos empleos, a menos que este regulado por ley, e incluso así, se dan modos… No solo eso, sino que muchas veces las discriminan y no les dan el empleo que ellas bien podrían desempeñar y se lo dan a los hombres. No solo eso, sino que existe un sistema de discriminación a las mujeres embarazadas, y en muchos lugares, hasta está prohibido embarazarse. No solo eso, sino que una mujer en Bolivia, pasados los 40 años, difícilmente encuentra empleo ¿Por qué? ¿Porque no sabe? ¿Porque no puede? No solo eso, sino que a muchas mujeres, sus jefes hacen insinuaciones sexuales de mal gusto, y en muchísimos casos tratan de aprovecharse, incluso si ellas están casadas ¿o no? ¿Estoy mintiendo? Y los ‘no solo eso’ no terminan nunca…

Yo que soy hombre, no creo, SE que ser hombre es mucho más fácil, hay menos prejuicios, y es más cualquier prejuicio es positivo, sólo me hace más MACHO y campeón (a menos que sea homosexual… que es cuando el machismo de la sociedad… es peor). Si me voy de farra, y con minas, soy pues un macho, un héroe, un modelo. Si una mujer lo hace, es una puta, ¿o no?



“Solo puedo decir que aparte de no ser feminista ahora soy pro-derechos de los hombres.” ¿Qué cosa? Con esto si que me mato. Debo reconocer que tiene derecho a serlo. Yo también soy pro-derechos de los hombres. Pero no quiero mantener las mismas estructuras patriarca-jerárquicas que dominan la sociedad boliviana. Creo que se necesitan hacer muchos cambios en la sociedad boliviana, para que tanto hombres como mujeres, seamos iguales y tengamos los mismos derechos.

Por mi lado… Reconozco que Bolivia es una sociedad estructurada de forma patriarcal, jerárquica y machista. Esto implica que existen tendencias y actitudes que benefician y privilegian a los varones bolivianos, por encima de las mujeres. Tales actitudes son observables en todas las áreas sociales, como ser: la familia, los puestos de trabajo, los centros de educación, las instituciones públicas y privadas. Se podría decir que cualquier relación que implique el interactuar de los distintos géneros, esta preacondicionada por una disposición no natural a la preferencia, tanto en hombres como en mujeres, hacia lo masculino, lo varonil, lo macho.



Afirmo que esta disposición no es natural, porque creo que el machismo es una construcción social, elaborada deliberadamente muchos siglos atrás no por alguien en particular sino por el paso del tiempo y una serie de eventos históricos y culturales que establecieron e impusieron en la mujer relaciones de dependencia para con los hombres.

Al ser estos fenómenos, construcciones sociales, pueden ser modificados, reformados, transformados y definitivamente eliminados. No seria la primera vez que ocurre en la historia, y con certeza no será la ultima. Creo que la única forma plausible de eliminar tales construcciones es a través del trabajo social. Esto implica el abierto cuestionamiento de tales construcciones, la difusión y el constante debate de ideas.

Debemos pues, hombres y mujeres, replantearnos todo. Es decir, debemos reconsiderar los limites de lo posible, y no creer, no se ni como ni porque, que los míseros y pusilánimes logros que la mujer ha logrado en la sociedad moderna, esto en lo que respecta a derechos, porque logros, tienen muchísimos, lastimosamente no son reconocidos como deberían serlo, pero desde mi rincón, les digo ¡ADELANTE!. Y juntos apuntar a una nueva sociedad en la que prime, la igualdad y equidad, la responsabilidad y la autonomía de genero.



Soy feminista. Si señores. ¡Lo soy! Y no me dejo llevar, por el deliberado maltrato del termino, creo en un feminismo para la liberación. Un feminismo que las reconozca a ellas, como son, como quieren ser, como pueden ser. Un feminismo, que no implica que ellas tengan que vestirse de saco y corbata para ser iguales a nosotros, a menos que ellas quieran claro, ni tampoco un feminismo que cree que nosotros somos menos. Creo en un feminismo libre y liberador, que contribuya a que la mitad del mundo, no solo participe del mundo que los hombres hemos creado, sino que con sus ideas, lo podamos cambiar. Después de todo, tras dos mil años… los hombres no hemos logrado mucho… estoy seguro que ellas si pueden hacer un mundo más de todos.

Nota. No quiero pensar, que Calíope, es un hombre jugando a la niña machista. Digo esto, porque ya ocurrió con un bloguero que trato de hacerse pasar por mujer, para dar opiniones machistas, pueden verlo aquí y aquí.

9.1.08

Simone De Beauvoir: No se nace mujer, se llega a serlo

Hace exactamente cien años, el 9 de Enero de 1908 nacía en Francia, Simone de Beauvoir, sin lugar a dudas una de las más importantes exponentes del pensamiento existencialista, del feminismo, de la literatura francesa y de la filosofía total del siglo XX. Para ver su biografía pueden visitar Wikipedia o algún otro sitio, sin embargo quiero mencionar que los homenajes aunque no son pocos, son menos que para Jean Paul Sartre o Martín Heidegger, y no creo que se deba a que su filosofía sea menor, sino a que es mujer. Claro ejemplo es el hecho de que los documentales que se hicieron en homenaje a De Beauvoir se proyecten en canales como France 5, Arte, y France Culture, y no en los canales más vistos.


Lo que aquí pretendo es escarbar un poco en su obra filosófica más reconocida El Segundo Sexo, que es sin duda alguna una de las más brillantes contribuciones a la filosofía occidental en general, y a los pensamientos y movimientos feministas en particular. La obra es desbordante en profundidad, exasperante en su cruda honestidad, tajante y concreta en su descripción de la realidad, analítica y exquisitamente critica de la filosofía y del pensamiento hasta entonces establecido. Antes de El Segundo Sexo se había escrito muy poca filosofía desde la perspectiva del feminismo, y textos que aborden sistemáticamente el tema de la opresión y el trato que la mujer ha recibido históricamente, eran prácticamente inexistentes, lo menos que puedo hacer es reconocer que El Segundo Sexo marco el siglo XX y planto una de las piedras fundamentales para la filosofía, el feminismo y los estudios de la mujer.


‘Ninguna colectividad se define jamás como Una sin colocar inmediatamente enfrente a la Otra. Bastan tres viajeros reunidos por azar en un mismo compartimiento, para que el resto de los viajeros se conviertan en «otros» vagamente hostiles. Para el aldeano, todos los que no pertenecen a su aldea son «otros», de quienes hay que recelar; para el nativo de un país, los habitantes de los países que no son el suyo aparecen como «extranjeros»; los judíos son «otros» para el antisemita, los negros lo son para los racistas norteamericanos, los indígenas para los colonos, los proletarios para las clases poseedoras.’ De Beauvoir nos introduce a su estudio de la mujer, por medio de la teoría del Otro, en esta observa que todos las sociedades, o grupos sociales por más pequeños que sean determinan un Otro y se definen a si mismos como el Uno, el sujeto, es decir que determinan que son ellos y solamente ellos los dueños de la existencia, solo ellos saben y pueden Ser, son esenciales y ostentan entre sus atributos naturales la verdad, el conocimiento y la razón. Mientras el Otro es un objeto, aunque sí cumple una función ésta es inesencial, no es trascendental, no Es, no existe.


‘¿Cómo es posible, entonces, que esta reciprocidad no se haya planteado entre los sexos, que uno de los términos se haya afirmado como el único esencial, negando toda relatividad con respecto a su correlativo, definiendo a este como la alteridad pura? ¿Por qué no ponen en discusión las mujeres la soberanía masculina?’ Cuestiona De Beauvoir, de esta manera, el rol de los hombres y las mujeres en la sociedad, y como ha venido este rol a ser definido o estructurado, ¿Por quien o quienes? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Con qué objetivo? Ella argumenta que la mujer es el Otro en la sociedad, una sociedad construida, manejada, conceptualizada, estructurada y dominada por el hombre, por sus ideas y propósitos, por sus intereses. Al ser la sociedad una sociedad del hombre, es sensato deducir que el hombre se ha definido a si mismo como el Uno, el sujeto, y la mujer ha sido conceptualizada como el Otro, el objeto. Es difícil para las mujeres formar un frente de rebelión coherente y estructurada, porque otras Otredades, también construidas deliberadamente, hacen que esto sea imposible. Es así que concepciones raciales, religiosas, de clase, de nacionalidad, lingüísticas y otras, impiden que las mujeres se vean a si mismas como el Otro mayoritario, porque las mujeres son la mitad de la población y en algunos casos más de la mitad, y el poder que estás tienen en potencia como minoría Otra es el más grande dentro de todas las Otredades existentes, si ellas quisiesen pueden volcar el mundo patas arriba. Sin embargo, Simone de Beauvoir, claramente nota que las múltiples Otredades son efectivas, y por tanto la mujer no discute, ni atenta contra, ni discurre, ni se rebela contra la soberanía masculina.



‘Ningún sujeto se plantea, súbita y espontáneamente, como lo inesencial; no es lo Otro lo que, al definirse como Otro, define lo Uno, sino que es planteado como Otro por lo Uno, al plantearse este como Uno.’ Condensando un poco las ideas de Simone, hallo en este fragmento una clara, bueno no tan clara, explicación de cómo ocurre la Otredad, porque ésta no nace, es parida por los hombres. Las mujeres, no pueden definirse a si mismas como Otro, por que ningún ser hace eso, va contra su esencia. Nadie se determina a si mismo como el Otro, es el Uno que determina al Otro. En el caso que estudiamos, es el Hombre el que al definirse como Hombre, plantea y determina la idea de la Mujer, porque es este, el que le atribuye todas su inesencial Otredad, su posición subordinada, su inexistente intelectualidad, su menor inteligencia, su inexistencia.


Es el Hombre el que al plantearse a si mismo como viril, poderoso, fuerte, moral, sensato, intelectual, atribuye a la mujer todo lo contrario, y en su entendimiento la convierte en objeto. ‘Mas, para que no se produzca el retorno de lo Otro a lo Uno, es preciso que lo Otro se someta a este punto de vista extraño. ¿De dónde le viene a la mujer esta sumisión?’ Una vez determinado el momento de la creación de la Otredad de la mujer, la autora acepta que esto solamente puede ocurrir si la mujer acepta la condición Otra, y se pregunta a si misma, de donde viene tal sumisión, pregunta a la que tratara de responder durante todo el estudio. ‘Las mujeres ‑salvo en ciertos congresos, que siguen siendo manifestaciones abstractas - no dicen «nosotras»; los hombres dicen «las mujeres» y estas toman estas palabras para designarse a sí mismas; pero no se sitúan auténticamente como Sujeto.’




La obra de Simone de Beauvoir es controvertida, incluso entre feministas. La primera parte del libro es un ataque sistemático a todos los mitos que contribuyen a la idea de lo femenino. Argumentando que conceptos paradigmáticos como el de la madre, la virgen, la madre patria, la madre naturaleza, y tantos otros, no hacen más que atrapar a la mujer, al otorgarles una identidad relativamente delimitada, negándole su individualidad y la posibilidad de diferir. Argumenta por ejemplo que muchos de los mitos existentes sobre la mujer, como el de Eva, no hacen más que acusar y culpar a la mujer por todos los males que la humanidad padece o enfrenta.


‘Este mundo siempre ha pertenecido a los varones, pero ninguna de las razones propuestas para explicar el fenómeno nos ha parecido suficiente... Ahora bien, la mujer siempre ha sido, si no la esclava del hombre, al menos su vasalla; los dos sexos jamás han compartido el mundo en pie de igualdad; y todavía hoy, aunque su situación está evolucionando, la mujer tropieza con graves desventajas. Incluso cuando se le reconocen en abstracto algunos derechos, una larga costumbre impide que encuentre en los usos corrientes su expresión concreta. Económicamente, hombres y mujeres casi constituyen dos castas distintas; en igualdad de condiciones, los primeros disfrutan situaciones más ventajosas, salarios más elevados, tienen más oportunidades de éxito que sus competidoras de fecha reciente; en la industria, la política, etc., ocupan un número mucho mayor de puestos, y son ellos quienes ocupan los más importantes.’


La filosofa, hace a lo largo de la obra, muchas observaciones sobre la sexualidad de las mujeres, las costumbres, el erotismo, el lesbianismo, y otras experiencias. Lo que le valió el entrar en la lista negra de El Vaticano. El principal objetivo de Simone de Beauvoir es proclamar la igualdad entre los hombres y las mujeres, y establecer la relación jerárquica como una construcción especifica que puede ser eliminada, como en un momento histórico fue eliminada la esclavitud. ‘En los dos sexos se desarrolla el mismo drama de la carne y el espíritu, de la finitud y la trascendencia; a ambos los roe el tiempo, los acecha la muerte; ambos tienen la misma necesidad esencial uno del otro; y pueden extraer de su libertad la misma gloria: si supiesen saborearla, no sentirían la tentación de disputarse falaces privilegios; y entonces podría nacer la fraternidad entre ellos.’ Sólo cuando se reconoce la igualdad entre los hombres y las mujeres es que la verdadera libertad se alcanza, y la fraternidad se hace real.




Se observa a lo largo de la obra que ésta es ante todo, un llamado a las mujeres a la conciencia y a la rebelión. Después de todo, la autora reconoce, y yo estoy de acuerdo con ella, sólo a través de la rebelión y del constante cuestionamiento de los roles sociales, las desigualdades de genero, las estructuras jerárquicas a todos los niveles económicos, culturales, políticos, y sociales, podrán las mujeres alcanzar la verdadera igualdad. ‘Que se den responsabilidades a la mujer, y sabrá asumirlas; la cuestión estriba en que sería ocioso esperar de los opresores un movimiento gratuito de generosidad’


Si observamos la historia, vemos que la mujer no fue emancipada porque el hombre en su infinita bondad y juiciosa racionalización de la realidad haya decidido otorgarle a estas el voto y otros derechos civiles, y legales. Fue ante todo por conveniencia económica. Cuando las empresas necesitaron secretarias para sus oficinas, cuando las fabricas necesitaron obreras que sepan como leer los manuales de operación de las maquinas, y tantas otras ocupaciones que a finales del siglo XIX y principios del XX fueron tomadas por las mujeres, sólo entonces se le dio a la mujer educación y ciertos derechos. Y ante todo debe reconocerse el intenso activismo de mujeres que exigían sus derechos a principios del siglo XX en Europa, Estados Unidos y América Latina. ‘Unas veces la rebelión de los oprimidos y otras la evolución misma de la casta privilegiada crean situaciones nuevas; de ese modo, los hombres se han visto obligados, en su propio interés, a emancipar parcialmente a las mujeres: estas solo tienen que proseguir su ascensión, alentadas por los éxitos que obtienen; parece casi seguro que dentro de un período de tiempo más o menos largo accederán a la perfecta igualdad económica y social, lo que llevará consigo una metamorfosis interior.’




Termina la obra de Simone de Beauvoir, de manera esperanzadora. Le habla a nuestros espíritus, a nuestra existencia, nos exige el reconocimiento de la Otredad como parte de un todo fraterno, y demanda con majestuosa humildad el respeto por el Ser. Seamos pues, al menos así lo entiendo yo, capaces de eliminar las barreras que nosotros hemos creado y ellas han aceptado, y caminemos juntos de la mano por un nuevo mundo, en el que ella y el son iguales en cuanto a la condición humana respecta, son iguales en cuanto a la inteligencia, capacidad, potencialidad, imaginación y todos los otros niveles de la existencia, el espíritu y la vida respectan. Por que sólo si somos iguales en una sociedad distinta a la existente, en la que prima la ausencia de la jerarquía entre hombres y mujeres, vamos a poder crear un mundo realmente incluyente, diverso, multifacético, y que se reinvente a si mismo por el resto de la eternidad. ‘Cuando sea abolida la esclavitud de una mitad de la Humanidad y todo el sistema de hipocresía que implica, la «sección» de la Humanidad revelará su auténtica significación y la pareja humana hallará su verdadera figura.’