11.10.07

Oprimidos pero no vencidos

‘En la región llamada interandina, vegeta desde tiempo inmemorial, el indio aymará, salvaje y huraño como bestia de bosque, entregado a sus ritos gentiles y al cultivo de ese suelo estéril en que, a no dudarlo, concluirá pronto su raza.’ (Alcides Arguedas – Pueblo Enfermo 1910).

Así es como en 1910 una de las figuras más importantes de la elite intelectual boliviana decretaba el fin del pueblo aymará y de todos los indios bolivianos, que por pertenecer a razas inferiores dentro de la humanidad pues no les quedaban más opciones que ser exterminados por la Civilización. Arguedas jamás renuncio a su visión de la realidad boliviana, y al final de su vida se convirtió en un admirador de Adolf Hitler, lastimosamente sus ideas calaron muy profundo y todavía hoy mucha gente piensa que es la ‘inferioridad cultural’ indígena la causa principal de lo que se considera es el subdesarrollo boliviano.

Hoy Bolivia se encuentra ante muchas disyuntivas y notorias indecisiones, aquellos que fueron relegados a simple postal autóctona, o adorno folklórico, exigen sus derechos. Principalmente su derecho a existir, mellado por cientos de años. Pero también su derecho a rebelarse, a hacerse oír. ¿Por qué le cuesta tanto a la gente ‘bien’ entender que no sólo ellos tienen derechos?


Hablan tanto de falta de dialogo e intransigencia de parte del gobierno. Pero no se ven al espejo. Son ellos los que se rehúsan a dialogar, a entender que sus privilegios de clase no van más, que el cambio ha llegado y esta aquí para quedarse. Despiértate Boliviano, mira a tu alrededor.

En la recientes conmemoraciones al Che Guevara se habla mucho de que el no tuvo éxito en el altiplano, con la gente indígena. Pero eso es lo que la historia oficial pretende mostrarnos. La historia real, nos dice otras cosas. En los años 60 y 70 existieron en Bolivia movimientos indígenas y mineros muy importantes, que pudieron haberse convertido en focos revolucionarios. La represión, el exilio, asesinato y desaparición de muchos de los lideres de estos movimientos, por la dictadura y otros aparatos represores como la CIA, el Plan Cóndor, etc., disminuyeron la fuerza que estos movimientos pudiesen haber tenido, pero jamás apagaron la tea de la esperanza, ni dinamitaron el camino del cambio y la igualdad. Si alguien tiene interés en saber mas al respecto déjenmelo saber, después de todo soy historiador.

Ante la arrogancia de Alcides Arguedas, los dejo con esto que nos muestra más bien que el pueblo indio boliviano, no esta desapareciendo, ni siendo eliminado por la civilización. Esta más bien recobrando su fuerza y poco a poco reconstruyendo sus formas de entender, sentir y conocer la realidad. Pronto, en unos años, podremos observar alternativas a la ‘civilización’, alternativas que siempre han existido pero que nunca han podido mostrarnos su realidad. Su filosofía.

‘Nosotros, los campesinos quechuas y aymaras lo mismo que los de otras culturas autóctonas del país, decimos lo mismo. Nos sentimos económicamente explotados y cultural y políticamente oprimidos. En Bolivia no ha habido una integración de culturas sino una superposición y dominación habiendo permanecido nosotros, en el estrato más bajo y explotado de esa pirámide… ¡Los campesinos estamos oprimidos pero no vencidos!’ (Manifiesto de Tiwanaku – 1973)

(Arte: Roberto Mamani Mamani - Lago Sagrado)

6.10.07

Y el Mundo Sigue Dando Vueltas....

Los domingos por las tardes confiaba en extraviar sus recuerdos y perforar su memoria con las siempre leales adicciones. Pero el tabaco y el ron ya no eran dignos adversarios del recuerdo, ambos provocaban certera e infranqueablemente una sed de angustia y melancolía tan llanas y profundas que terminaba siempre llorando en la cama de alguna prostituta.

Solía caminar por las calles desiertas y sin luz, abandonado al taladro de la memoria y al Eco, poblador y dueño de la ciudad. Habían pasado ya ocho meses desde que regreso a Bolivia y ni un solo día sin que el haya sufrido cada segundo, minuto y hora. Su presente se había convertido en un eterno y lánguido agonizar.

Determinado y cansado de tan absurda vida, decidió resolverlo todo de una vez por todas. Llamo a su madre y le dijo que la quería mucho, y que no se preocupe mucho que el estaba bien. Visito la tumba de su padre al que vio por última vez a sus ocho años, cuando se disponía a migrar con su madre a los Estados Unidos. Escribió una carta para Jennifer, la amiga que conoció cuando era solo un niño y que lo acompaño durante toda su vida, incluso en los meses más difíciles cuando el recién había regresado a Baltimore.


Sentado frente al televisor preparo, en una taza de lata, el veneno para ratas que estaba pronto a ingerir. Tomo aliento y se bebió todo el preparado. Sonrió por última vez, mientras sus ojos se perdían en el horizonte, en la distancia ajena que lo estuvo consumiendo desde que regreso de Irak. Pronto las imágenes de todos los niños acribillados, de las mujeres arrastrándose en las calles tratando de reconocer que pedazo de cuerpo pertenecía a sus maridos, de los hospitales y las casas en llamas, de soldados disparando al azar, de ordenes de muerte, de lagrimas y sangre inundando las calles de Fallujah. Poco a poco todo se fue desvaneciendo.

Quedaron solamente los ojos y las manos de sus padres, y la imagen sonriente de Jennifer Thompson, aquella mujer a la que nunca pudo decirle cuanto la amaba. Pronto no quedo nada, solo un fólder que decía Humberto Mercado, en la sección suicidios de la Policía Judicial de Santa Cruz.



(Pintura: Francisco de Goya 'El Tres de Mayo, El ejecutamiento de los defensores de Madrid)

27.9.07

Preso de su Ausencia

Sus padres, gente muy decente y de buen apellido, habían trabajado mucho por darle un buen futuro. Le pagaron el colegio más caro y le compraron un coche cuando cumplió 15 años, Raulito era un hijo ejemplar, responsable, y muy cariñoso. Había traído las mejores notas durante toda su vida y sin duda sus padres se aprontaban a brindarle todo lo que necesitaba. Termino su licenciatura en Economía en tan solo tres años y con el promedio más alto. A nadie le sorprendió cuando ganó una beca para un doctorado y se fue a la Universidad de Harvard, donde su carisma le gano el respeto y la admiración de muchos de sus compañeros. Raulito se graduó con los más altos honores, e incluso estuvo a cargo del discurso el día de la graduación.

En Cambrige conoció al amor de su vida. Recorriendo los parques y museos de la ciudad, o caminando a orillas del Charles River, y revolcándose bajo las sabanas en su habitación de Dunster House, supo que la vida no tendría
sentido si no estaban juntos. La depresion lo invadia cada vez que recordaba la fecha de su partida.

Tuvo que regresar a Cochabamba pocas semanas después de graduarse. Allí, sus padres habían hecho alarde ante todo su círculo social, Raulito era toda una celebridad, tuvo que dar entrevistas y sus fotos se propagaron cual hongos en todas las revistas intelectuales y de farándula de la ciudad, llegando incluso a otras tantas de La Paz y Santa Cruz. El gran intelectual boliviano decían algunos periódicos, el futuro del país esta a salvo con gente inteligente y tan preparada como Raúl Quiroga Berrichea decían algunos otros. Sin embargo Raulito se entumeció con su soledad, deseaba más que nada poder volver a revolcarse bajo las sabanas que distantes de su realidad más le ardían.

Cuando esa noche recibió la llamada telefónica se puso a temblar, no lo podía creer, anoto el vuelo y después se fue contento a dormir. Se levanto temprano, había esperado tanto ese día que aun no podía creer que este había llegado, entro a la ducha acelerado, no supo que le invadía pero estaba seguro que no podría controlarse por mucho, rápido se vistió, y salio de su casa desesperado.

Al llegar al aeropuerto se encontró con varios periodistas que habían ido a entrevistar a prefecto de la región que llegaba de un viaje a Miami, los saludo con tranquilidad, estos le sonrieron. Cuando llegaba el avión, Raulito se conmociono, sintió su corazón latir con tanta fuerza que le faltaba el aliento.

De pronto se le vinieron a la cabeza aquellas caminatas a orillas del Charles River. Aquellos dias interminables en que su otra mitad le habia enseñado que la vida no son solo libros, sino aventuras interminables, y porque no, la plenitud del saberse amado.

Bajo las escaleras de tres en tres, y se detuvo en la puerta de llegadas, cuando Patrick cruzo el umbral, Raul sintió que se desvanecía, Pat se había dejado la barba y eso lo hacia todavía más atractivo. Se abrazaron, y después se dieron un beso ante la mirada atónita de toda la gente y las cámaras de la prensa cochabambina.



18.9.07

Melodias....

La soledad es una de esas, tan fantásticas musas, que se hacen con uno. Lo atrapan, lo enredan, y lo sofocan. También le dan una distinta vida, le llevan a una casa nueva, sin puertas pero con muchas ventanas. Donde sentarse y mirar a través de ellas, le permite a uno percatarse de detalles antes nunca imaginados, realidades diversas en infinitos universos, las ventanas todas hexagonales le proporcionan a uno diferentes dimensiones de lo existente.

‘O que el amor me lleve
donde llorar yo pueda
Y lejos de mi orgullo
y a solas con mi pena.’

(Antonio Machado – Soledades)

El verso este de Antonio Machado, refleja un momento interesante, un momento de absoluta desesperación e impotencia. A veces ocurre en la vida que uno no puede enfrentarse con la realidad de no saberse amado, y pretende hallarse a si mismo escapes y aventuras supuestos a cambiar la angustia de la decepción. Estos a veces se convierten en amoríos diminutos con personas desconocidas, borracheras interminables, y errores de todo tipo. Todo con tal de no dañar el yo, de elevar esa sensación de vértigo que provoca el rechazo, de no caer en el reconocimiento del fracaso personal. Porque no sentirse amado, inconcientemente nos dice que estamos haciendo algo mal, que no somos lo suficientemente buenos, lindos o apasionados, que no estamos haciendo todo lo posible por que nos amen en la misma medida. Todo eso ocurre antes del poema de Antonio Machado. Lo que ocurre durante es una sensación absoluta de ausencia, un desprendimiento para con lo que uno cree es la realidad. Cuando uno se percata que el fin ha llegado y que ha tocado fondo y que no le queda otra que seguir viviendo, entonces ese orgullo previo tan obsesivo y corrosivo se ausenta. La soledad se hace presente, y no es una soledad dolorosa. Es una soledad placentera llena de ventanas, llena de salidas… pero entonces uno esta contento con su soledad, se acostumbra, la disfruta, la angustia se disipa, y uno es simplemente uno y punto.

En lo personal disfruto de mi soledad. Me ayuda a reflexionar muchas cosas. Me ayuda a observarme como ser humano y a construir miradas de admiración para con todo lo que esta detrás de la pantalla, de esa gran pantalla que es la realidad.

14.9.07

Al margen de mi sombra

Ahí estas,
nuevamente,
ausente,
mirando al sur,
imaginando,
recordando
recorriendo huellas,
pisando sombras,
batallando las miradas,
ajenas a ti,
y sin embargo tan tuyas.


Ahí estas,
desenterrando heridas
desacrando valles,
gangrenado
maloliente
sin rumbo…

Ahí estas,
frente al espejo,
absurdo,
sin vida,
ajeno a ti,
y sin embargo, ríes…



Gira su rueda el tiempo,
la dicha es como arena
entre los dedos
y hasta el olvido al fin se olvida.
Sólo el dolor no se acaba.
(Oscar Cerruto)

9.9.07

Merecido reconocimiento

Hay muy pocas personas que merecen el reconocimiento universal que la voz de Pavarotti merece. Creo que estan demas las palabras, aqui va una de sus grandiosas interpretaciones y mas abajo la traduccion...
Descanse en paz Maestro!

Nessun Dorma (Turandot - Puccini)


Nessun dorma! Nessun dorma!
Tu pure, o Principessa,
nella tua fredda stanzaguardi le stelle che tremano
d'amore e di speranza!

Ma il mio mistero e chiuso in me,
il nome mio nessun sapra!
No, no, sulla tua bocca Io diro,
quando la luce splendera!
Ed il mio bacio sciogliera
il silenzio che ti fa mia!

Il nome suo nessun sapra...
E noi dovrem, ahime! Morir! Morir!
Dilegua, o notte! Tramontate, stelle!Tramontate, stelle!
All'alba vincero!Vincero! Vincero!




Traducción

¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!¡
Tú también, princesa,
en tu fría estancia
miras las estrellas
ue tiemblan de amor y de esperanza!

¡Mas mi misterio se encierra en mí,
mi nombre nadie sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
cuando resplandezca la luz!
¡Mi beso deshará
el silencio que te hace mía!

¡Noche, disípate!
¡Pónganse las estrellas!
¡Pónganse las estrellas!
¡Al alba venceré!¡Venceré, venceré!