Este post, es una reflexión que tengo con respecto al post de Dios Me Libre ‘El Problema Somos las Mujeres.’ Realmente le recomiendo leer esa posición a todos los que pasen por aquí. Especialmente a las mujeres, y que vuelvan aquí y me digan si eso es cierto o no. Por mi parte está es mi posición.
NOTA: El Blog DIOS ME LIBRE fue creado por un hombre, Juan Carlos Porcel. Es realmente una lastima que hombres, tengan que crear paginas bajo el nombre de una mujer, simplemente para prolongar ideas machistas. Y despues dicen que estoy loco. (fechado 20-12-2007)

Creo que los hombres no somos relativamente simples, en lo absoluto. En realidad somos seres muy complejos acostumbrados a que la mujer haya estado en una posición secundaria, dependiente, dominada, explotada, maltratada física y psicológicamente, y otra serie de posiciones inferiores y de sometimiento, que no podría nunca terminar de enumerar, y muchas para las cuales palabras descriptivas no existen.
Creemos que los avances del siglo XX nos han llevado a una sociedad abierta en la que la mujer y el hombre tienen los mismos derechos y que si bien hay un cierto grado de machismo, este tiende a disminuir y que eventualmente desaparecerá. Tal posición es aceptada por muchísimos hombres, y también por algunas mujeres. Pero no creo que está sea una descripción medianamente valida de la realidad. Estoy totalmente convencido de que el hombre del siglo XX ha sido forzado a ‘otorgar’ derechos y garantías a las mujeres, dentro del Estado, cualquiera que este sea, gracias al esfuerzo y sacrificio de las mujeres, pero que una vez ganadas algunas batallas se quedaron ahí. Todo esto ha ocurrido particularmente en Occidente y América Latina. Ahora para no adentrarme en acontecimientos mundiales, voy a hablar claramente del machismo en Bolivia.

El machismo en Bolivia está muy presente, no ha desaparecido, ni va a desaparecer, mientras las mujeres no lo eliminen. Los hombres por lo general estamos cómodos, ¿Por qué exigiríamos los hombres cambios en la distribución del poder (a todos los niveles) si bajo el sistema existente nosotros tenemos todas las ventajas? ¿Por qué veríamos nosotros machismo, si las mujeres se conforman y se resignan a que seamos como somos? ¿No son acaso actitudes como ‘el problema somos las mujeres’ clara muestra de que nosotros no somos machistas?
Escuchar cosas como: ‘Eres una burra!’, ‘No entiendes!’, ‘Cuantas veces tengo que explicarte!,’ ‘Tenias que ser mujer!’ ‘ya ya mamita, no es tú culpa ser mujer,’ ‘que más se podía esperar de ella’, ‘si es sólo una mujer.’ E infinidad de otras que existen, y que están muy presentes retumbando en tus oídos en este momento, mientras me lees. Y que si eres mujer piensas ‘este utópico tiene razón’, o ‘yo ya sabia eso.’ Y si eres hombre estás diciendo ‘sólo lo decimos en broma’ o ‘no todos decimos eso, hay excepciones’ o ‘¿acaso es mentira?’. Pero en realidad, no hay excepciones, habemos hombres que quizás reconocemos esas frases, pero aun así no peleamos porque estas desaparezcan, y los que dicen que es broma, se están engañando a si mismos, que da contento, y los que lo justifican pues pa’ que siquiera.

Pues, lastimosamente esas frases existen. Y están presentes en todas partes. Cuando una mujer tiene una idea diferente, ‘es una ridícula’, ‘tenia que ser mujer’, ‘no sabe nada.’ Muchas mujeres bolivianas cuando empiezan una conversación te dicen ‘te parecerá ridículo, pero pienso tal cosa’ Pero ningún hombre empieza sus opiniones diciendo ‘te parecerá ridículo…’ Este tipo de condicionamientos, obedecen a que estamos acostumbrados a decir ‘ridícula’ cuando sea que una mujer habla o dice las cosas que piensa, y no lo hacemos con el hombre. De entrada, cualquier cosa que una mujer diga esta condicionada por su posible ridiculez, y su veracidad e idoneidad están automáticamente cuestionadas. Mientras que las de los hombres no lo son, lo que no quiere decir que las ideas de los hombres no pueden ser cuestionadas, pero sino que no son paridas defectuosas por naturaleza y las de las mujeres si lo son. Esto es sólo una muestra del uso del lenguaje, podríamos buscar cientos de ejemplos no sólo en el lenguaje verbal, sino también en el físico, y en infinidad de lenguajes.
El camino del cambio se lo está forjando poco a poco, cada vez más mujeres demuestran su idoneidad y su calidad profesional a todos los niveles. Pero algo que observo por ejemplo es que cuando las mujeres salen a trabajar, y empiezan a contribuir económicamente a la casa, no ganan igualdad, aunque si se puede desempeñar a nivel profesional. A nosotros nunca se nos ha exigido que empecemos a cuidar a los chicos, a lavar los platos, a cocinar, a hacer esto y aquello, en fin, a dividir todas las actividades del hogar. Porque ser ama de casa es un trabajo de tiempo completo, no remunerado pero trabajo al fin. ¿Quién ha salido ganando? Pues claramente aquellos que además de tener una mujer que aporta su parte con lo económico, atiende la casa mientras ‘el mira el partido’, y se duerme con uno. Que combo!

Los hombres la tenemos bien fácil, las mujeres no. Y creo que deberían sumar sus voces y empezar a cuestionarlo todo, absolutamente todo. Hacer que sus novios o maridos actúen como iguales, y no conformarse nomás con ‘así son los hombres, ni modo.’ Y esas cosas empiezan desde que uno es pareja, y deberían comenzar desde que uno es niño o adolescente. No es cuestión de crear conflicto, sino que nos percatemos de que actitudes son machistas, y seguimos perpetuando, y como podemos cambiarlas. Estoy seguro que cualquiera que lee esto se da cuenta de sus machismos (hombres y mujeres), y seria prudente que empiecen a cambiar.
Reconozcamos a todos esos movimientos que luchan por la igualdad de la mujer, porque luchan por algo justo. Y reconozcamos ante todo que el machismo esta muy vivo en todos nosotros y que no lo queremos matar, en algunos casos hasta nos gusta. Mi apoyo va para todos aquellos grupos de mujeres que caminan por los senderos de la liberación. Porque ante todo es continuar forjando un camino de liberación, no tanto para liberarse de los hombres, sino del machismo como estructura patriarcal condicionante dentro de la sociedad boliviana tanto en las mujeres como en los hombres. Quizás hablar de un Feminismo Para la Liberación. Y ojo que no hablo de un feminismo excluyente, uno que cree que los hombres somos inferiores. Sino mas bien un feminismo conciliatorio, incluyente, intercultural, combativo, reflexivo y liberador. Un feminismo para ella, para él y por supuesto de todos nosotros.

Nota: Ahora para los que van a salir con bajezas y acusaciones. Les digo que soy hombre boliviano de 25 años, heterosexual. (La necesidad de tener que poner está nota, pone en relieve el nivel de machismo que tenemos en Bolivia).















