26.11.07

No creo en la violencia

No creo en la violencia. Nunca lo he hecho.
No creo que el camino de la represión nos conduzca a ningún lugar, creo que sólo genera más violencia, más caos, menos unidad y ninguna libertad.
No creo en el camino del miedo, creo en la igualdad y en el derecho que tenemos todos los ciudadanos a una voz y un voto.
Evaluando muchas opiniones en la blogosfera y en los diferentes medios de comunicación se pueden observar muchos puntos de vista. Desafortunadamente como lo note en un momento anterior, ninguno de estos es el punto de vista de un indígena, excepto por algún anónimo que no se anima a mostrarnos su visión y perspectiva (desde un blog). Seria por demás interesante tener esa perspectiva, pero entiendo que no quiera hacerlo, muchos comentarios se remitirían a insultos y bajezas de muy mal gusto y poco nivel intelectual, y de un menor aun conocimiento de la realidad indígena en Bolivia.
Muchos aprovechan para lanzar los esperados ‘yo se los dije, este gobierno está manejado por Chávez!’ otros se remiten a ser menos condescendientes y demarcan una línea muy fuerte de desprecio hacia lo indígena, cosas como ‘son unos salvajes, que más se podía esperar.’
Entiendo todo esa frustración, entiendo la rabia que muchos sienten, pero no justifico el desprecio a lo indígena, no justifico ni aprecio ni mucho menos me alineo con la discriminación o el odio que algunos sienten por ‘el otro.’ No pretendo defender al gobierno, ni lo que Evo Morales dijo. No es mi intención justificar las acciones de los pueblos indígenas de Bolivia, ni la violencia contra los animales, ni la rabia que si (muchos indígenas sienten) existe en Bolivia. No hay manera en que yo pueda justificar lo que paso en Sucre durante el fin de semana. Estoy con los sucrenses, los apoyo.
Pero también entiendo la desesperación de los pueblos indígenas de Bolivia. Cuando alguien comento en mi blog ‘estamos cansados de ser pongos.’ Lo entendí. Cuando alguien dice que en efecto existe un ‘otro’ le doy la razón, si existe, lastimosamente siempre ha existido. Cuando se exige el cambio y la transformación del Estado Boliviano estoy de su lado. El Estado Boliviano siempre ha sido la manifestación ideológica, racial, lingüística y étnica de los que somos directos descendientes europeos, o de los que como mestizos escogemos ser culturalmente hispanos. Eso tiene que cambiar, lo que no significa que una identidad es la única solución. Hay millones de bolivianos que son indígenas, y creo que podría haber muchos mestizos que escogerían ser culturalmente indígenas. O quien sabe muchos que escogerían ser de todo. Las culturas no son excluyentes, los humanos escogemos hacerlas así cuando vivimos del dogma. En cambio, cuando nos abrimos a diferentes experiencias podemos ver las cosas de otra manera. No estoy dispuesto a insultar Pachamamas y denigrar ritos ancestrales, como no estoy dispuesto a renunciar al Quijote que llevo dentro, pero no me pida nadie escoger al uno o al otro, ese será un proceso interno, en el que solamente yo tengo el derecho a elegir, o compartir si así lo prefiero.
Me opongo a la violencia del Estado, venga de quien venga, indígenas, blancos o mestizos. Me opongo a que se coarten las libertades, a que la prensa (por más anti-gobierno que sea) sea limitada, a que se eche la culpa de los errores a uno u otro grupo, los errores son de todos, no sólo de los oligarcas, también del gobierno. Hay mucho de cierto en que algunos grupos de poder en Bolivia no querían que se lleve a cabo el cambio, pero no es sólo su culpa. Santa Cruz no es ningún imperio en Bolivia, ningún otro departamento es colonia, ni pongo de nadie, ese tipo de afirmaciones son por demás ridículas. Son escapes a la incapacidad. Son escapes a la incompetencia e idoneidad. Santa Cruz, como cualquier otro departamento de Bolivia, es tan boliviana como cualquiera. Las pequeñas diferencias no son motivo de mayor divergencia. El sentimiento separatista de algunos ciudadanos no es compartido por la mayoría. La autonomía no es la creación de otro Estado y debe ser respetada y adoptada a todos los niveles. Tanto como los derechos indígenas deben ser reconocidos. Si creemos que estos puntos de vista u objetivos son irreconciliables entonces solo va a perdurar el conflicto, es hora de sentarse a la mesa y ceder en ciertos puntos, solo así puede mantenerse la unidad, solo así puede crearse una nueva Bolivia.
Entiendo la frustración de muchos. Se que muchos van a tratar de condenarme de ambos lados, algunos indígenas o defensores de indígenas que me acusaran de darles la espalda y de no creer en el cambio, o de no apoyar el cambio. Y muchos mestizos o blancos que me acusaran de estar con los salvajes y apoyar al gobierno y la violencia. A todos ellos les digo, léanme de nuevo, y piensen bien, un Estado inclusivo quiere decir eso, INCLUSIVO, en el que todos los puntos de vista son validos y protegidos, donde la libertad de ser lo que TÚ decidas ser es sólo tuya. Que la imposición de una posición sobre la otra solo crea conflicto. Que nuestra realidad son múltiples realidades ocurriendo simultáneamente y que necesitan ser reconocidas, validadas y protegidas. Que Bolivia no es la historia de un pueblo, sino de muchos pueblos oprimidos y reprimidos en su libertad de ser, de existir. Que Bolivia necesita cambiar, pero no para mantener el sistema de opresión, sino para otorgarnos eso que todos queremos, la libertad, la igualdad y el derecho a ser diferente, el derecho a ser uno.
Salgan todos a las calles a pelear por lo que paso en Sucre, a mostrarle al gobierno que el pueblo no puede ser reprimido, que la libertad tiene que primar. Pero todos seamos conscientes de que el cambio ya no sólo es necesario para la continuidad de nuestro país, es vital.
Salgan a pelear porque las puertas de la constituyente se vuelvan a abrir, es quizas el unico camino.

25.11.07

¿Dónde está la libertad?

Este no es un blog politico, pero no puedo quedarme al margen, cuando llevo dentro tanta frustracion....


La impotencia y la rabia se han apoderado de mí, me han hundido en un profundo estado de conmoción y desesperación, ya que lo ocurrido en las ultimas horas no es más que una muestra de absolutismo, al mejor estilo de las antiguas dictaduras latinoamericanas, lastimosamente no hemos perdido nuestra tradición. Deseaba profundamente un gobierno que cambie mi país, que establezca una nueva forma de mirar Bolivia, desde la diversidad hacia la unidad. Veo que me he engañado a mi mismo, veo que todo lo que deseaba no ha sido más que una utopía más, un sueño irrealizable y ahora totalmente inalcanzable.

Soy, siempre he sido, un hombre comprometido con la libertad, y con la esperanza de cambio en mi país. Siempre he soñado con un día diferente, con un mañana en el que todos los bolivianos, indígenas, mestizos y blancos puedan verse la cara y sentirse iguales. Soy una persona que creen en la sociedad, en los derechos que tenemos todos como ciudadanos, en la igualdad y en la unidad de este país. Creo en la izquierda como idealismo, en la igualdad de derecho y oportunidad, pero no creo que el camino a estos sea la imposición. No creo que ninguna persona comprometida con el cambio pueda salir a defender lo ocurrido hoy 24 de Noviembre del 2007.

No puedo defender un gobierno que reprime a su gente. No lo hice cuando otros reprimieron a su gente en las calles de El Alto, y no lo voy a hacer ahora cuando lo mismo ocurre en Sucre. No puedo dar la cara por usted Señor Morales. Nunca fui del MAS, no tengo afiliación política, no creo en ningún partido político, pero si creí en usted.

No puedo justificar las muertes o los heridos, estuve en las calles de mi ciudad cuando exigíamos que el Presidente Sánchez de Lozada renuncie, y de estar en Bolivia, estaría nuevamente en las calles ahora exigiendo la renuncia de usted Señor Morales. La gran diferencia, y el gran dolor que me consume es que Yo Vote por usted y no por Goni.

No puedo no protestar contra la perdida de las libertades y los derechos. No puedo comprender porque se amedrenta a la prensa, porque se arrestan inocentes, porque se reprime a los ciudadanos de a pie. ¿Por qué? ¿Por qué me siento tan impotente?

Los cambios no se hacen así, los cambios de este tipo duran muy poco, no tienen legitimidad, no son legales, y sobre todo no tienen el aval de la gente. A mis ojos, la nueva constitución que se promulgue es simplemente un pedazo de texto sin valor, un montón de palabras sin sentido donde se ha vertido una vez más la sangre de los bolivianos. Donde se ha humillado una vez más a mi país, donde la soberbia ha triunfado sobre el dialogo, ese dialogo que nos prometió y que ya no existe y que en cierto modo pienso nunca ha existido.

Al contrario de algunos que no creen en los derechos reivindicativos indígenas, yo si creo en ellos, siempre he creído que el cambio es necesario y que esos derechos deben hacerse realidad. Pero este no es el camino. La violencia y la sed de venganza se van apoderando de algunos, y son estos algunos los que lastimosamente engañan a las masas, al pueblo. Los que so-pretexto de Asamblea Constitucional pueden justificar la violencia, y la represión.

¿Podemos quedarnos tranquilos? ¿Podemos dormir siquiera pensando que todo va a estar bien mañana? ¿Podemos ver lo que sucede desde una pantalla?

No. Me rehúso a hacerlo. Incito a todos los jóvenes, a todos los hombres y mujeres bolivianos y bolivianas a manifestarse, a salir a las calles en son de protesta, a mostrarle al gobierno que no creemos en esto. Que no creemos en la ausencia de la libertad. Que el cambio se genera, no se impone. Que las imposiciones estarán bien para gobiernos dictatoriales, no para democracias. Recordemos juntos que el poder no lo tiene el gobierno, lo tenemos todos, es nuestro. Salgamos a las calles en son de protesta, y si nos reprimen pues sigamos luchando, que es para momentos como estos para los que ese verso maravilloso de nuestro himno nacional fue escrito. Y que este se oiga por todas las calles de Bolivia, que la muerte esta antes que la perdida de nuestra libertad.

Boston, 2007

15.11.07

Caminos.....

Tengo, o tenía más bien, un tío viajero muy buen tipo que murió de cáncer en el hígado. Recién nomás, me heredo un anillo, quizás a modo de decirme adiós, no lo sé. Teníamos una relación muy interesante, porque como yo, el tío Antonio era un tipo demasiado raro, demasiado utópico si es que no desquiciado, fuera de si.

Me contó que el anillo lo encontró en uno de los tantos laberintos de el Kapali Carsi, el gran bazar de Estambul, cuando estuvo por ahí en el año 68, en uno de esos viajes que lo llevo por lugares tan distintos y tan distantes, que en sí no son mas que el mismo sitio en diferentes espacios y tiempos. Me dijo que el bazar de por sí, parecía un lugar salido de cuento. En ese entonces Turquía no era la Turquía moderna de hoy y todavía se podían encontrar secretos milenarios en sus calles y puertos. El gran bazar sigue teniendo miles de locales y con certeza uno puede pasar horas perdido en sus laberintos.

El anillo se lo vendió una turca que casualmente hablaba castellano, que lo convenció porque le dijo que el anillo guiaría a aquel que lo posea a encontrar la felicidad, que este había sido traído de un pueblo pequeño del sur de España donde había llegado siglos atrás en un galeón español, y que le había pertenecido a un antiguo sacerdote maya llamado Ohtonqui que significa el caminante, encargado del templo de Chac, el dios de la lluvia y la fertilidad. Mi tío, acérrimo creyente de todo lo irracional e impredecible, lo compró y no se lo saco más hasta el día en que me lo dio. El anillo esta supuestamente sincronizado con Ix Chel, la diosa de la luna, y su labor es conectar metafísicamente al que lo posea con una persona del sexo opuesto durante las noches en que la luna tenga mayor presencia y los otros astros se confundan en una de las eternas batallas del universo.



Me contó mi tío, que esa misma noche conoció a una muchacha paraguaya que había vivido por muchos años en Guatemala y que se hacía llamar Izel, aunque su nombre real fuese Esperanza. Izel nombre maya que en castellano significa la única, fue la primera y única mujer paraguaya que conoció Antonio en toda su vida, y la única que por cinco días interminables no paraba de sorprenderlo, como nunca antes se había sorprendido. Izel parecía ser la versión femenina de Antonio, tan desquiciada y loca como el, tan atada a sus sueños y a la libertad que cualquier convención social o cultural le tenia sin cuidado. Soñaron por cinco días a orillas del Bósforo en viajar por todo el mundo, perderse en las calles de la Ciudad Prohibida de Pekín, o penetrar el templo del Potala en Tibet, y después recorrer las ruinas de Persepolis, para luego tomar un barco de retorno y deambular por toda Latinoamérica. Antonio sentía que los laberintos interminables de las calles de Estambul parecían cobrar sentido, él se quedaba mirando las sombras en los muros de la ciudad y por alguna razón se decodificaban una serie de enigmas y mensajes que le hacían sentirse vivo. Quizás era el poder del anillo maya y el poder eterno de Ix Chel, o quizás una coincidencia más como esas tantas otras que siempre nos dibujan sonrisas, o lagrimas si realmente las entendemos.

Le pregunte a Antonio ¿que sucedió?, que si todo era tan maravilloso porque entonces yo no tenía una tía, y se quedo en silencio por un momento muy largo. Sus ojos distantes perdidos en el horizonte rebelaban un temor tan grande que yo mismo lo sentí, soltó dos lagrimas y me dijo que después de esos cinco días Izel tenia que viajar a Praga donde le dijo que le esperaría donde unas amigas latinoamericanas. El ni recordaba porque pero tuvo que quedarse tres días más en Estambul, cuando el tercer día leyó las noticias se entero que el ejercito soviético había invadido las calles de Praga y que el acceso le había sido totalmente negado a cualquier ciudadano occidental. Después de unos días tuvo que abandonar Europa y empezó a buscar a Izel por todo el mundo, pero jamás la encontró. Quizás murió en Praga enfrentando a los soviéticos, el ni siquiera sabia su apellido, ni le había preguntado su dirección en Guatemala o en el Paraguay, o en cualquier otro lugar remotamente posible.



Ahora que tengo el anillo me puse a pensar en mi tío Antonio, quizás la felicidad si la había encontrado y que habían sido esas cinco noches de eternidad sin igual, de charlas interminables a orillas del Bósforo, ese tan singular punto en el planeta que divide la mítica Constantinopla en dos y separa a Europa del Asia, y une al Mar Mediterráneo con el Mar Negro, es decir ese minúsculo estrecho de 30 kilómetros que parece reunir al universo entero. Parecía después de todo que el destino había dispuesto reunirlos ahí un lugar ya de por si fantástico y maravilloso, y que había dispuesto también separarlos ahí, en la encrucijada del mundo.

Me pongo a pensar en la felicidad, y siento que quizás la felicidad es eso, momentos interminables e infinitos, que se suceden en la memoria y que llenan los espacios de nuestras vidas y memorias. Y charlas interminables a orillas de cualquier río, mirando la luna y la batalla interminable de los astros, esperando quizás que la mitología maya sea una realidad y que la energía de los astros nos invada y ocupe cada segundo de nuestro tiempo y cada imagen de nuestra memoria. Que en el fondo todo lo que somos y lo que queremos es vivir cinco días sintiendo eso, sintiendo esa voz que te dice te entiendo, sintiendo que la luna esta ahí entre uno y el otro, atándote a esa otra persona, luchando contra el frió que es esta eternidad de silencio llamada vida. No se, no tengo las respuestas a nada, tan solo un anillo misterioso y un libro con poemas y cuentos que no dicen nada. Que sólo saben decir te busco y no te encuentro, y si te he encontrado tengo miedo a perderte.




28.10.07

El Perseguidor

Años atrás, cuando era un apasionado y esperanzado estudiante de Economía y todavía creía que era posible cambiar un poco el sistema para conseguir un poco de justicia social en este mundo de humanos, que por cierto son definidos como hipócritas y egoístas por naturaleza, según muchos economistas, leí varias obras que me mostraron un camino distinto. Un camino que me condujo a otra realidad, menos dogmática y mucho más profana, donde las circunscripciones de mi personalidad están delimitadas por una serie de líneas diáfanas, invisibles, y de múltiples colores inexistentes. Comencé a ver las cosas de otra manera, los libros que leía los reconocía y adoptaba con solemne profundidad y apego espiritual, poco a poco hacia de mi añorado libertinaje un dogma estrambótico, una estructura caótica y sin duda armónica hasta más no poder.

Quiero compartir una lectura mínima, que rescato de aquellos libros que todavía repaso y sobre los que lentamente trazo mi camino. Lo encontré en Cochabamba el año 2002, cuando Karen y yo nos dispusimos a recorrer las calles de la ciudad en busca de una biblioteca-librería clandestina de la que habíamos escuchado hablar en repetidas oportunidades, en conciertos de trova y exposiciones pictóricas. Nos decían en ese entonces, que la biblioteca se movía constantemente, y que era una española anarquista, ya anciana y casi ciega, la dueña de la misma, que ella había llegado a Bolivia en los años 40 escapando a Franco cuando todavía era una muchacha.

Nos tomo varios días dar con la dirección de la biblioteca-librería pero al fin la encontramos, aparentemente todo el que sabia darnos pistas acerca de la misma nos llevaba a concluir que desde hacia un año la biblioteca se hallaba en el numero 181 de la calle 20 de Enero, cerca a la calle Junín. Recorrimos la calle Junín 4 veces de Norte a Sur y de Sur a Norte, pero nada, jamás encontramos la calle 20 de Enero. Fue la noche del cuarto día de nuestra búsqueda, que hallamos la respuesta. Eran las 8 de la noche, Karen y yo nos encontrábamos tomando té en su casa, cuando la abuela de Karen decidió unirse a nuestra charla en la mesa de la cocina, y nos contó cosas de la revolución nacional y de la época de la dictadura, de sus años en la mina, y del poco tiempo que vivió en Santa Cruz en los años 50. La pregunta, como muchas cosas en la vida, vino de ningún lado. Karen pregunto a su abuela si conocía donde era la calle 20 de Enero, y la abuela con una pequeña sonrisa nos dijo que por supuesto, pero que hacia mas de 20 años que nadie la llamaba así, que la calle 20 de Enero era ahora la Avenida Heroínas.

Al día siguiente no encontramos ninguna biblioteca-librería en la Avenida Heroínas, al menos no cerca de la calle Junín, pero supimos dar con un amigo estudiante de Sociología, que nos dijo que en el tercer piso de una casa colonial en la calle Jordán, había en efecto una biblioteca-librería clandestina, muy poco conocida pero muy selectamente visitada. Cuando entramos al lugar, parecía salido de una historia fantástica, todo estaba en absoluta oscuridad y uno tenia una pequeña lámpara de mano, que funcionaba con Kerosén, para ubicar su camino. Encontré muchos libros de los que había escuchado hablar y que compre a muy bajo precio, viendo el interés que habíamos tenido Karen y yo por los libros, y en ausencia de algún otro comprador, la dueña del lugar se acerco a nosotros y comenzó a contarnos cosas y a preguntarnos sobre nuestros gustos literarios. Sentí que una delgada conexión se establecía entre ella y nosotros, sentí con vértigo que una amistad inesperada nacía en ese instante.

Esas charlas y muchas otras lecturas pertenecen ahora a mi presente, y con seguridad al de Karen también. Quizás en el futuro algunas de esas me ayuden a encontrar ese indefinido e insensato camino a ningún lugar que busco con tanto empeño. El primer libro que compre en la biblioteca-librería, fue una copia muy antigua de Las Armas Secretas de Julio Cortázar editada por la ya mítica Editorial Sudamericana, la obra resulto ser un libro universalmente interminable, como casi todo lo de Cortázar. Fue en ese libro que leí El Perseguidor por primera vez. Les dejare a continuación un recorte del cuento, un recorte que nos dice mucho, que nos habla del Jazz y de lo que Johnny tanto persigue, que nos habla de todo lo que nos rodea y la futilidad de lo material, del absurdo, de Amorous (una supuesta obra de Jazz) y del poder absorbente y mitificador que tiene la música, de los juicios y de ese sentimiento indescriptible y ultra-fascinante que es la libertad. Pienso que de algún modo u otro, estos me ayudaran a encontrar, en un futuro, aquello que tanto persigo y que solo se llamar el paradero de los jilgueros. También les dejo, un poema de Dylan Thomas…

‘Es curioso, ha sido necesario escuchar esto, aunque ya todo convergía a esto, a Amorous, para que yo me diera cuenta de que Johnny no es una víctima, no es un perseguido como lo cree todo el mundo, como yo mismo lo he dado a entender en mi biografía (por cierto que la edición en inglés acaba de aparecer y se vende como la coca-cola). Ahora sé que no es así, que Johnny persigue en vez de ser perseguido, que todo lo que le está ocurriendo en la vida son azares del cazador y no del animal acosado. Nadie puede saber qué es lo que persigue Johnny, pero es así, está ahí, en Amorous, en la marihuana, en sus absurdos discursos sobre tanta cosa, en las recaídas, en el librito de Dylan Thomas, en todo lo pobre diablo que es Johnny y que lo agranda y lo convierte en un absurdo viviente, en un cazador sin brazos y sin piernas, en una liebre que corre tras de un tigre que duerme. Y me veo precisado a decir que en el fondo Amorous me ha dado ganas de vomitar, como si eso pudiera librarme de él, de todo lo que en él corre contra mí y contra todos, esa masa negra informe sin manos y sin pies, ese chimpancé enloquecido que me pasa los dedos por la cara y me sonríe enternecido.





Y LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO
(Dylan Thomas - Traducido por Elizabeth Azcona Cranwell)

Y la muerte no tendrá dominio.
los hombres desnudos han de ser un solo
con el hombre en el viento y la luna poniente;
cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se
dispersen,
ellos tendrán estrellas en el codo y el pie;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar de nuevo surgirán,
aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor;
y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Los que hace tiempo yacen
bajo los dédalos del mar no han de morir entre los vientos,
retorcidos de angustia cuando los nervios cedan,
atados a una rueda no serán destrozados;
la fe, en sus manos, ha de partirse en dos,
y habrán de traspasarles los males unicornes;
rotos todos los cabos, ellos no estallarán.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Ya las gaviotas no gritarán en los oídos
ni romperán las olas sonoras en las playas;
donde alentó una flor, otra flor tal vez nunca
levante su cabeza a los embates de la lluvia;
y aunque ellos estén locos y totalmente muertos
su cabezas martillearán en las margaritas;
irrumpirán al sol hasta que el sol sucumba,
y la muerte no tendrá dominio.


And Death Shall Have No Dominion
(Dylan Thomas – 25 Poems, 1936)

And death shall have no dominion.
Dead men naked they shall be one
With the man in the wind and the west moon;
When their bones are picked clean and the clean bones gone,
They shall have stars at elbow and foot;
Though they go mad they shall be sane,
Though they sink through the sea they shall rise again;
Though lovers be lost love shall not;
And death shall have no dominion.


And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea
They lying long shall not die windily;
Twisting on racks when sinews give way,
Strapped to a wheel, yet they shall not break;
Faith in their hands shall snap in two,
And the unicorn evils run them through;

Split
all ends up they shan't crack;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
No more may gulls cry at their ears
Or waves break loud on the seashores;
Where blew a flower may a flower no more
Lift its head to the blows of the rain;
Though they be mad and dead as nails,
Heads of the characters hammer through daisies;
Break in the sun till the sun breaks down,
And death shall have no dominion.




20.10.07

Lucia y el Sexo

La verdad he visto casi todas las películas de Julio Medem, un director español que a mi gusto es mejor que Almodóvar. Entre sus películas están Martín y Los Amantes del Circulo Polar dos películas extremadamente sinceras. Sus otras películas están entre mis favoritas, y espero que pronto llegue Caotica Ana a las salas de Boston para poder verla en la gran pantalla. La crítica lo adora y lo desprecia, muchos creen que los libretos son poco comerciales. Pero soy sincero, al cuerno con lo comercial, estoy harto de Hollywood y sus atrocidades.

Vi Lucia y el Sexo hace un año atrás, pero anoche la volví a ver y creo que quede mas impactado todavía. Extrañamente empecé a soñar con Lucia muchos años atrás, y una de las cosas que mas me atrajo a este film era el nombre, puesto que Lucia es el nombre que muchas veces reina en lo que escribo y lo que sueño, lo raro es que no conozco a ninguna Lucia en persona. Aunque el final es un poquito feliz (algo inusual en Medem) la película es una obra de arte. Sin entrar en detalles de lo que pasa en la película, me remito a pasar una pequeña parte de la historia que es en si la trama de la película.

"Quiero contarte un cuento lleno de ventajas. La primera ventaja es cuando llega el final del cuento, no se acaba, sino que cae por un agujero...y el cuento reaparece en mitad del cuento. Ésta es la segunda ventaja, y la más grande, que desde aquí se le puede cambiar el rumbo. Si me dejas. Si me das tiempo" (Medem, 2001)

Medem es capaz de cambiar el rumbo de la película en varias oportunidades, y continuamente nos sorprende, cae por un agujero y reaparece en la mitad de la película. Esto es difícil incluso para los que escriben un cuento, me recuerda a Examen de la Obra de Herbert Quain de Jorge Luís Borges. Creo que la magia de la película radica en esta parte, en la que el director nos dice por medio del protagonista lo que esta haciendo con su obra.

La película tiene un libreto demasiado particular, las palabras son cortas pero dicen todo, y Medem tiene la capacidad muy pocas veces encontrada en un director (por ahí se me ocurren Bergman y Kurosawa) de transmitir el lenguaje a través de las imágenes. Me parece que Medem es uno de esos pocos directores que todavía podría hacer cine mudo y mantener a los espectadores a la expectativa.

Lucia y el Sexo me dejo anoche pensando en lo interminable de la realidad, en que mis parpados a veces cuando se cierran me niegan una minúscula parte del presente. Me dejo con ganas de irme a España a encontrar a Lucia, mi musa desconocida, y escapar con ella a una isla a orillas del mediterráneo. Me dejo con ganas de escribir un par de cuentos y también, porque no, me dejo muchas ganas de sexo en el mar. O mejor dicho, de follar como dios manda.


13.10.07

Carta y Melancolia

Prepare esta carta hace unos dias despues de conocer a un immigrante boliviano, que venia de un pueblo muy pobre de Cochabamba. Su realidad es digna de que ustedes la conozcan.

Carolita, no sabes que gusto me dio recibir tu carta. Aquí la gente ya no manda cartas por correo, la tecnología ha avanzado tanto que decirse algo es cuestión de apretar un botoncito, el chico con que vivo es de Quillacollo y el hace todo por Internet, hasta llama por teléfono a su mamá, poco a poco me esta enseñando, pero tu sabes que como nunca hemos visto una computadora en el pueblo es bien difícil aprender.

Pero que te puedo decir Carolita, me ha encantado recibir esta cartita en el buzón, es otro gustito, tiene un saborcito que no se explicar, pareciese que la tinta me trae un pedacito de vos, de tu olor, en pocas palabras hace menos dolorosa esta distancia. Hay Carolita, no sabes cuanto te extraño, ya son tres años que estoy en este país y parece que fuera una eternidad.

Aquí las cosas siguen igual nomás, me paso todo el tiempo trabajando, mandándole plata a mi mamá para que termine de construir la casa, y para que pueda pues ponerse una tiendita o algo. Ahora estoy trabajando de albañil con otros bolivianos, es bueno el trabajo y se gana bien, pero es muy pesado, nos recogen en camioneta a las siete de la mañana y terminamos a las cinco y media súper agotados. También trabajo en un Burger King, de seis y media de la tarde a una de la mañana, pero más bien ese trabajo sólo hago cuatro días a la semana. Los domingos nos reunimos los bolivianos con peruanos y chilenos, y jugamos fútbol todo día, después el lunes otra vez a trabajar.


A lo mejor tienes razón y seria bueno que te vengas aquí, es que la cosa es tan difícil allá, con la sequía del año pasado todo se arruino y mis dos hermanos tuvieron que irse a España, yo entiendo. No me extraña cuando me dices que ya no hay gente joven en el pueblo, todos se han ido, y los pocos que quedan, seguro están pensando en irse. Con lo de la muerte de tu papá las cosas se han debido poner difíciles en tu casa, si te vienes aquí, yo te voy a ayudar a conseguir trabajo, lo único malo es que ahora la situación esta bien difícil para los inmigrantes ilegales. Hay mucho racismo Carolita, uno se da cuenta, la gente ya no nos trata igual, ahora nos ven y nos miran con desprecio, como si fuéramos menos que ellos, si solo queremos trabajar, si solo hemos venido a hacer un poquito de plata. Ahora cuando te ven hablar en español te ven otra clase, antes era diferente a la gente no le importaba. Pero últimamente ya no es así. Y ahora hasta persiguen a los trabajadores, a veces vienen los policías en el medio de la noche al barrio latino y se entran a las casas exigiendo papeles. Recién lo deportaron a mi primo el Carlos, me puso muy mal todo eso, y por eso me cambie de trabajo.

Hasta estaba pensando en irme a España porque mis hermanos me dijeron que las cosas estaban mejor allá, además que allá se habla español y eso siempre hace las cosas más fáciles. Pero me contó el quillacolleño que ahora piden visa, y que de todos modos cuando le ven a uno la cara de campesino no le dejan entrar. Yo no entiendo Carolita, ¿por qué no tenemos los pobres derecho a trabajar? Ni en nuestro país ni en ningún lado, acaso no somos gente Carolita. Si no le robamos a nadie.

Pero igual Carolita, vente conmigo, por lo menos vamos a estar juntos y vamos a poder casarnos. Además entre los dos vamos a ahorrar más, y vas a poder mandar a tu mamá y yo a la mía. Por lo menos caminando juntos, esta soledad va a dejar de perforar mis sueños, esta angustia de no verte va a desaparecer Carolita. Por lo menos contigo, no voy a estar solo en este país extraño, por lo menos juntos vamos a recordar nuestras montañas, los sembradíos de maíz y el ruido de las cigarras, por le menos contigo Carolita voy a ser un poco mas feliz.

Isabel Coixet es una directora Española ante todo fascinante. Me gusta mucho su trabajo en Paris Je T'aime, y sus peliculas My Life Without Me y La Vida Secreta de las Palabras. Se las recomiendo. Mientras les pongo un corto de Invisibles, es acerca de el tema que toque en este post. La Migracion. Si van a YTube pueden ver la segunda parte y final del mismo.