No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
– y tres o cuatro ríos.
(Jose Emilio Pacheco)
Supongo que es posible recordar fechas y aniversarios importantes. Tiendo a no celebrarlos, pese a que los recuerdo muy bien. Pocas fechas se han llegado a clavar en mi memoria como el 14 de Marzo, y quizás con algo más de fuerza en este último año. Una etapa, que sin tu presencia, no sería la misma, en definitiva, no existiría.
¿Qué le espera a uno en la terminal de llegadas de un aeropuerto? ¿Qué mundos se pueden llegar a encontrar en unos ojos inmensos que te buscan entre todos los recién llegados? ¿Qué sorpresas puedes hallar mientras compartes un café? ¿Qué laberintos puedes franquear mientras recorres Barcelona a las tres de la mañana completamente perdido? No sé, el nerviosismo y la timidez, pueden llevarnos al fracaso completo, ¿pero cuando resulta ser todo lo contrario? ¿Cuándo vas dándote cuenta que te sientes cómodo besándola? ¿Cuándo descubres que las sensaciones se disipan y todo es un poco más seguro?
Marzo, marzo, marzo.
Por costumbre, la primavera, siempre me ha llegado el 21 de Septiembre, y pese a vivir tantos años en el Hemisferio norte, nunca termine aceptando a Marzo. Es diferente ahora, creo que por primera vez puedo asumir Marzo como mi primavera. Como que en un momento de ruptura con mi hemisferio pude aceptar que la primavera llega en Marzo, y que espero pronto la llegada de esta nueva estación.
Quizás un año es mucho, pero también puede ser muy poco. Después de todo, sigues ahí, y yo sigo aquí. Y la vida, con sus revuelcos y distorsiones, siempre puede terminar sonriéndonos. Mientras, cierro mis ojos y te observo, rodeada de hadas y mariposas, en un localcito maravilloso en la Rambla de Barcelona, hablándome de todo y nada, soñando paisajes rurales, ciudades históricas y estrechosmarítimos. Te observo perdida en las estaciones de tren, desandando tantos caminos, buscando quizás, la ruta acertada. Ya la encontraras cometa. Y reiremos una vez más.
El sábado 7 de Marzo del 2009, el David Rockefeller Center para Estudios Latinoamericanos organizara el evento ‘Hoy Construimos el Futuro,’ una conferencia sobre asuntos latinoamericanos. Como es lógico, la mayoría de los disertantes son CEO’s de distintas compañías, iniciativas y corporaciones. Se trataran temas interesantes sobre el presente y futuro del mundo empresarial en América Latina, los retos que la crisis plantea y posibles soluciones a la misma.
Pues hasta aquí, no hay problema alguno, bueno si los hay para mí, pero al ser una conferencia sobre asuntos empresariales, no se podría esperar otra cosa. El problema y motivo de este post, es la presentación de la siguiente disertación: ‘Recobrando la Estabilidad en Tiempos de Crisis: La Perspectiva de un Líder,’ nada más y nada menos que por Gonzalo Sánchez de Lozada. Si señores, el ex-presidente boliviano, buscado por la justicia boliviana para ser juzgado por crímenes y abusos de derechos humanos que se cometieron durante su última presidencia, sobre todo por las más de 60 muertes de bolivianos y bolivianas por la represión de civiles a manos de militares.
Es particularmente ridículo, que el nombre de la conferencia sea ‘Hoy Construimos el Futuro.’ Después de todo, Gonzalo Sánchez de Lozada, destruyo el futuro de millones de sus conciudadanos. Siguió paso a paso las políticas de austeridad y extrema desregulación que el FMI y el BM habían creado para América Latina, políticas que hoy en día los países desarrollados no se atreven a adoptar porque temen por la enorme presión que las mismas causarían en su población.
Gonzalo Sánchez de Lozada, es además, culpable del éxodo de bolivianos a distintas latitudes del globo. Se estima que los exiliados económicos, hoy en día llegan a ser el 25% de todos los bolivianos. Comunidades de emigrados se han formado en todo el mundo, sobretodo en Argentina, España, Estados Unidos, Brasil, y el resto de Europa. Sin embargo, Harvard piensa, que este individuo está capacitado para enseñarles a sus estudiantes sobre la construcción del futuro Latinoamericano. Y por más que trato de entenderlo, no lo logro.
El titulo de la presentación de Sánchez de Lozada, ‘Recobrando la Estabilidad en Tiempos de Crisis: La Perspectiva de un Líder,’ debería ser motivo de otra reflexión. ¿de qué líder hablamos? ¿de qué estabilidad hablamos? Sánchez de Lozada escapo de la ciudad de La Paz, sede del gobierno boliviano, al estilo Batista, tomándose un vuelo para el norte, recogiendo todo el dinero que pudo, y sin mirar atrás.
Es realmente hipócrita, aunque viniendo de Harvard, no es sorprendente, el que esto ocurra. Desafortunadamente, muchos de los latinoamericanos que atenderán este evento, son estudiantes de Harvard Business School, y son ellos los que han invitado a Sánchez de Lozada, es realmente decepcionante, que jóvenes latinoamericanos crean que un criminal de está talla sea el indicado para enseñar cómo se maneja una crisis. Lo que es más decepcionante, es que son estos estudiantes los que ‘Construirán Nuestro Futuro.’ Un futuro muy cierto, lleno de contradicciones, con gente que cree que despachar a los militares para reprimir civiles es la manera correcta de contener una crisis. Y después de todo… Nada habrá cambiado.
Invito a todos los que quieran pronunciarse sobre este asunto a visitar este website. Pueden firmar una carta que se les envía al Decano de Harvard Business School, y a los organizadores del evento, para evitar la participación de Sánchez de Lozada. Sólo necesitan llenar los datos y enviar el mensaje. Es importante que otras personas hagan llegar sus opiniones.
Y si tú vives en el area de Boston, MA, estamos organizando una protesta el día sábado 7 de marzo, a las 8:00 AM, en la puerta de HBS, Western Ave. & Harvard Way, en Allston.
Pues los dejo con la traducción del video. Es realmente gracioso en ingles. Slate Magazine es muy recomendada para todos los anglófonos.
Imagínalo, son los años ’80, eres joven e idealista, y estás saliendo con una estrella de porno. Es una experiencia algo extraña, el estar saliendo con una estrella porno, porque la gente lo reconoce, y luego tratan de fingir que no lo reconocen porque se sienten avergonzados, porque es una estrella porno. Así que hay un montón de miradas furtivas, y risitas mínimas, hasta que eventualmente él se levanta de la mesa y va a saludar a sus fans, y luego, y luego todo es simplemente irritante.
Una vez, en un momento de locura, decides llevarlo a una cena de familia, a la casa de tus tíos, pero te mortifica el descubrir que ellos también lo reconocen, y que empiezan a tratarte como si estuvieses saliendo con Tom Cruise, toman fotos de los dos juntos ese día, que luego revelan, enmarcan y cuelgan en el muro del living room.
Y el sexo? La verdad, está bien, no es grandioso. Continuamente tienes que respirar profundamente por ‘su tamaño,’ la razón por la cual: es una estrella porno. Pero al final de cuentas, todo parece tan ensayado que hasta hay guiones: Te gusta esto nena? Dime que te gusta. Y sabes que estás supuesta a decir, ohh amor tú sabes que eso me gusta, así que se lo dices. Toda la cuestión carece de espontaneidad. El sexo con él, es como estar en un parque de diversiones, claro que es divertido, simplemente te pones el cinturón de seguridad y te subes a la montaña rusa, pero tú sabes que todas las emociones fuertes siempre se sienten en el mismo riel…. Sabes lo que quiero decir? No es que no sea excitante. Sólo que al terminar el juego, te encuentras diciéndote a ti misma, ‘me alegra no ser una de esas personas que tuvo que esperar 45 minutos para esto’.
No es que ustedes tengan una verdadera relación, nada serio, simplemente salen juntos. El viaja mucho, por su trabajo, vos lo llevas al aeropuerto, donde te encuentras con sus ‘colegas,’ chicas con nombres como ‘Raven,’ ‘Cherry,’ y ‘Destiny’ criaturas magnificas y brillosas, con el pelo falso, las tetas falsas, los dientes falsos y las uñas falsas, que en realidad son más muñeca Barbie que humanas, y tu eres simplemente esta muchacha católica de Pittsburgh, si tuvieses que describirte como muñeca… probablemente lo harías como Pepona. Claro que te sientes menos que ellas, y no es que te estés preguntando si él durmió con ellas, porque sabes que él durmió con ellas, y si quisieses podrías detenerte en el video club, y rentarías la película y podrías verlo todo escena por escena. Pero no te detienes en el video club, simplemente regresas a casa, sola. Te dices a ti misma, que es sólo un tipo que se fue en un viaje de negocios, no te llama de madrugada para decirte que te extraña, no envía cartas, ni notas, ni te visita los fines de semana. Lo que te parece bien, porque no es como que tienen una relación verdadera.
Y luego, un día… mientras él se encuentra en San Francisco, conoces a alguien. El nuevo chico se encuentra tan lejos de lo que es una estrella porno cómo es posible. El es, El Señor Vida Limpia, y te gusta, empiezan a salir juntos, y un sábado por la noche, se queda en tu apartamento. El domingo en la mañana, mientras tomas café con El Señor Vida Limpia, el timbre del edificio suena, y en el intercomunicador lo oyes, es él, tu estrella porno, sorprendiéndote, quiere subir y visitarte. ‘Este no es el mejor momento’ le dices, siendo un hombre con mucha experiencia lo entiende todo de inmediato, ‘Está alguien contigo?’ replica, ‘Pues en este momento si tengo un amigo conmigo’ le respondes. ‘te lo estás cogiendo (follando)(tirando)(dependiendo el país…)!! No puedo creerlo!!’ Tratas de tranquilizarlo, porque él está, después de todo, gritando en el intercomunicador del edificio. Pero él no se tranquiliza. ‘No puedo creerlo! Te lo estás cogiendo!!, No puedo creer que me hagas esto, yo realmente te apreciaba!, Pero se acabo!! Porque yo no estaba cogiéndome a nadie que no seas tú!! Fuera del trabajo, claro.’ Eventualmente, él se va de tu puerta de calle. Nunca más lo vuelves a ver, excepto en el muro de tu tía. Y luego la realidad te golpea, tu novio, él estrella porno, te termino por que eras muy PRO-MIS-CUA. Tu madre estaría tan orgullosa.
New England es un lugar maravilloso, la grandiosidad de sus paisajes siempre te deja perplejo, al menos yo, siempre tiendo a pensar en tipos como Henry David Thoreau, que se empujo a buscar una vida menos compleja, no tan conectada al grupo social y más bien dedicada a la autosuficiencia. No lo emularía, pero si lo admiro. En Nueva Inglaterra, una de las mejores cosas que uno puede hacer es irse al campo. Cuando llegue a Estados Unidos, creía que todo era cemento, rascacielos a diestra y siniestra, y nada de vegetación. Realmente ignoraba muchísimo, al menos el Noreste en Estados Unidos (ni hablar del sur que es selva) es una zona extremadamente vegetada, los bosques son interminables y las casas se pierden en la inmensidad de los bosques.
Irse lejos de la ciudad es lo máximo, a las montañas, o cerca de algún rio, que hay muchos. Levantarse temprano y caminar en el bosque, salir de la cabaña antes de que todos se hayan despertado y caminar, con suerte te encuentras algún animal por ahí, un mapache, algún zorro, sobretodo ardillas. Encuentras un árbol caído, te sientas encima, y respiras ese aire tan fresco, tan inconfundible, todavía húmedo, entrañable. Llevas tus notas contigo, ese libro en blanco, en el que guardas algunas notas, las revisas, tratas de recordar porque las guardaste, pronto encuentras algo interesante y te alejas mentalmente…
"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres" (Don Quixote, Miguel de Cervantes)
Y bueno, el porqué la guardaste ya no importa, lo que importa es evaluar lo leído, él fue prisionero de guerra por muchos años y perdió la mano en el Levante, sabía de lo que hablaba. Y luego te pones a pensar en el presente, en la puta crisis que nadie entiende pero que todos sufren, te das cuenta también que eres tan infantil, que lo tienes todo y que aun así, eres un inconforme, que tienes mucho más de lo que tantísima gente en el mundo podría tener en toda una vida, y te avergüenzas de tu suerte, y te avergüenzas nuevamente por avergonzarte de algo tan ridículo. Piensas en los pobres venezolanos que seguro meterán la pata el domingo, (y que ahora confirmo, la metieron), piensas en tantos años aprendiendo economía y te dan pena algunas certezas, desde chico siempre quisiste que el sistema colapse, y ahora que lo hace te da pena que se lleve a tanta gente por delante, nadie es libre te dices a ti mismo, el cautiverio Don Miguel, simplemente se va ajustando a nuestras realidades, cautivos políticos de payasadas políticas que se extienden por todas partes, cautivos económicos de un sistema terriblemente injusto, cautivos culturales de modas y estilos sobre los cuales uno no tiene el más mínimo poder, así nomás es Don Miguel, si se hubiese ido a La Paz como usted quería, ¿Qué hubiese cambiado? ¿Qué hubiese escrito del cautiverio de entonces?, así nomás es.
Luego te levantas, y te acercas a la laguna, te preguntas que cuernos hace esa pequeña presa en el medio de la nada, ya ni el campo es campo, metemos nuestras narices en todas partes. Contemplas el agua que se escurre, y se aleja. Y te preguntas si Don Miguel de Cervantes Saavedra realmente creía en la Libertad total, o se dio cuenta del tamaño del abismo nefasto de la realidad, y tuvo que inventarse a Don Quijote, porque no pudo con la tristeza, y le salió una novela eterna, llenísima de ideales que habitan a todos los seres humanos, pero que tan pocos saben habitar. ¿Qué realidad tendremos que inventarnos para salir del cautiverio de la vida? ¿la realidad virtual?
'Tu propio juego había empezado por aburrimiento, no era en verdad una protesta contra el estado de cosas en la ciudad, el toque de queda, la prohibición amenazante de pegar carteles o escribir en los muros. Simplemente te divertía hacer dibujos con tizas de colores (no te gustaba el término grafitti, tan de crítico de arte) y de cuando en cuando venir a verlos y hasta con un poco de suerte asistir a la llegada del camión municipal y a los insultos inútiles de los empleados mientras borraban los dibujos. Poco les importaba que no fueran dibujos políticos, la prohibición abarcaba cualquier cosa, y si algún niño se hubiera atrevido a dibujar una casa o un perro, lo mismo lo hubieran borrado entre palabrotas y amenazas. En la ciudad ya no se sabía demasiado de que lado estaba verdaderamente el miedo; quizás por eso te divertía dominar el tuyo y cada tanto elegir el lugar y la hora propicios para hacer un dibujo.'
'¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice que no. Pero si se niega, no renuncia: es además un hombre que dice que sí desde su primer movimiento. Un esclavo, que ha recibido órdenes durante toda su vida, juzga de pronto inaceptable una nueva orden. ¿Cuál es el contenido de ese “no”? Significa, por ejemplo, “las cosas han durado demasiado”, “hasta ahora, sí; en adelante, no” ,”vas demasiado lejos”, y también “hay un límite que no pasaréis”. En suma, ese “no” afírma la existencia de una frontera. Vuelve a encontrarse la misma idea de límite en ese sentimiento del rebelde de que el otro “exagera”, de que no extiende su derecho más allá de una frontera a partir de la cual otro derecho le hace frente y lo limita. Así, el movimiento de rebelión se apoya, al mismo tiempo, en el rechazo categórico de una intrusión juzgada intolerable y en la certidumbre confusa de un buen derecho; más exactamente, en la impresión del rebelde de que “tiene derecho a…”. La rebelión va acompañada de la sensación de tener uno mismo, de alguna manera y en alguna parte, razón.'