Para nadie es secreto que la economía norteamericana se halla en una crisis muy grande. Es en este momento, más que nunca, en el que el Fundamentalismo del Libre Mercado debe ser cuestionado. El congreso norteamericano está a punto de pasar una ley que salvara al capitalismo de una catástrofe tan grande como la Gran Depresión de los años 20. La discusión sobre si está ayuda que le dan los contribuyentes a las grandes financieras es correcta o no, la hago otro momento. Sólo quiero dejar claro, que es el gobierno de los Estados Unidos el que empieza a nacionalizar sus empresas financieras. Cuando fue este gobierno norteamericano el que más se opuso a las nacionalizaciones que hayan podido hacer otros países.
Desde hace mucho tiempo, se ha criticado al neoliberalismo, como el sistema que beneficia sólo a los más ricos, y deja en la pobreza a las grandes mayorías. En Estados Unidos, centro mundial del capitalismo, el Estado ira a salvar las empresas financieras, para que sigan facturando millones, mientras que no se crea un verdadero plan de ayuda a los ciudadanos. Setecientos mil millones de dólares (y lo escribo literalmente porque la cantidad de ceros se llevaría todo mi post), con ese dinero se podrían hacer muchas cosas, mejorar la educación primaria, crear un seguro de salud universal, o crear proyectos para salvar el medio ambiente. La prioridad es Wall Street y sus banqueros.
En otras palabras, el gobierno norteamericano, no sólo se convertirá en uno de los gobiernos más proteccionistas del mundo. Sino que instituirá el Socialismo de Facto, porque se convertirá en el principal dueño de las hipotecas en Estados Unidos, es decir será el dueño de las casas de sus ciudadanos. ¡Qué cinismo!
Los dejo con el fragmento de una entrevista que le hicieron en el Huffington Post al premio nobel de Economia Joseph Stiglitz, a quien pude ver en una conferencia sobre economías emergentes en Columbia. Es un genio. La traducción es mía.
En la caricatura. Cuadro de arriba, El hijo prodigo (lleva una túnica que dice Grupos de Inversión): ‘Padre! Me hice asquerosamente rico negociando con préstamos de riesgo y luego el mercado hipotecario se fue al carajo.’ El padre (en la túnica dice Gobierno Federal): ‘Mi hijo a regresado! Matare al ternero que hemos engordado y te ayudare a salir del embrollo.’
Cuadro de abajo, El hijo no tan prodigo: ‘Padre no he podido pagar esos préstamos riesgosos y he perdido mi casa!’ El padre: ‘La vida no es justa hijo, arréglatelas!’
Nathan Gardels: Barack Obama ha dicho que la agitación que acosa a Wall Street en estos días, es la más profunda crisis financiera desde la Gran Depresión de los años 20. John McCain en cambio, ha dicho que la economía está amenazada, pero que los fundamentos de la economía son fuertes. ¿Quién está en lo correcto?
Joseph Stiglitz: Obama está mucho más cerca de la realidad. Los Estados Unidos cuentan con gente talentosa, grandiosas universidades, y un excelente sector de tecnologías avanzadas. Pero los mercados financieros han jugado un rol muy importante llegando a constituir un 30 por ciento de los beneficios corporativos en los últimos años.
Aquellos que manejan los mercados financieros se han hecho con aquellos beneficios bajo el siguiente argumento, ellos aseguran que están contribuyendo al manejo del riesgo y la eficiente asignación de capital y que por todo esto ellos se merecen esos muy elevados ingresos.
Se ha demostrado que todo esto no es verdad. Que ellos han manejado todo esto muy mal. Estos errores han regresado a rondarles y ahora el resto de la economía global va a pagar la cuenta, mientras que las ruedas del comercio van desacelerándose debido al apretón del crédito. Ninguna economía moderna puede funcionar bien sin un sector financiero saludable y dinámico.
Así que la diagnosis de Obama, que argumenta que el sector financiero se halla en una situación desesperada, es correcta. Y si la misma esta en una situación desesperada entonces eso significa que nuestra economía está en una situación desesperada.
Incluso si no estuviésemos viendo la agitación financiera, sino simplemente al Estado, los niveles de deuda nacional y federal son un problema enorme. Nos estamos hundiendo. Si prestamos atención a los indicadores de desigualdad, que son los más altos desde la Gran Depresión, entonces vemos ahí un problema gigantesco. Si observamos que los niveles de ingresos se han estancado, pues encontramos un problema tremendo.
Gran parte del crecimiento económico que hemos tenido en los últimos cinco años ha estado basado en la burbuja hipotecaría, que ahora se ha reventado. Y lo peor es que los frutos de ese crecimiento no han sido ampliamente distribuidos. Lo que en resumen quiere decir que los fundamentos de la economía no son fuertes.
G: Los valores respaldados por la hipotecas son los que están detrás de la crisis, estos son propiedad de bancos alrededor del mundo entero, también de fondos soberanos en China, Japon, Europa y la zona del Golfo Pérsico. ¿Que impacto va a tener ésta crisis en esos países o zonas?
S: Eso es verdad. Las perdidas en instituciones financieras europeas sobre las hipotecas basura han sido mayores que las que tenemos en los Estados Unidos.
Lo que pasa es que los Estados Unidos ha diversificado estos valores respaldados por hipotecas a clientes alrededor del mundo –gracias a la globalización de los mercados- lo que disminuido el impacto de los mismos en los Estados Unidos. Si no hubiésemos expandido estos riesgos alrededor del mundo entero, la recesión en los Estados Unidos sería mucho mayor.
Algo que está siendo finalmente comprendido como resultado de está crisis es que dentro de la globalización existen asimetrías de la información. En Europa, por ejemplo, no comprendían del todo que las hipotecas en los Estados Unidos eran hipotecas sin aval alguno, es decir que si el valor de una casa es menor que el valor de una hipoteca, el dueño puede devolverle las llaves al banco e irse. En Europa, la casa es la garantía, y el que se presta dinero está atado al préstamo pase lo que pase.
Ese es uno de los peligros de la globalización. El conocimiento es local, porque uno sabe mucho más acerca de su propia sociedad que de cualquier otra.
G: ¿Cual es entonces el mayor impacto que tendrá en el mundo, el descalabro financiero de Wall Street de la globalización de mercados?
S: La agenda de la Globalización Economica ha estado claramente asociada con el Fundamentalismo de Mercado, la ideología de los libres mercados y la liberalización de las finanzas. En ésta crisis, vemos que son las instituciones más orientadas al libre mercado, en la economía más orientada al libre mercado, las que están fallando y acudiendo al gobierno para pedir protección y ayuda. Todos en el mundo entero dirán ahora que este es el fin del Fundamentalismo de Mercado.
En este sentido, la caída de Wall Street es para el Fundamentalismo de Mercado lo que la caída del Muro de Berlín fue para el comunismo, le dice al mundo que este tipo de organización y sistema económicos no son sostenibles. Al final, todo el mundo dice, el modelo no funciona. Este momento nos muestra que las exigencias que el modelo le planteaba al resto del mundo para liberar sus mercados financieros eran erróneas.
La hipocresía con la que el Ministerio del Tesoro de los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional, y el Banco Mundial, manejaron la crisis Asiática de 1997; y la forma en que este fenómeno está siendo manejado han elevado el nivel de las reacciones intelectuales. Ahora los Asiáticos nos dice, ‘Esperen un segundo, ustedes nos dijeron que debíamos de imitarlos. Que ustedes eran El Modelo. Si hubiésemos seguido su ejemplo nosotros estaríamos en el mismo embrollo. Ustedes podrán pagar por ella para salvarse de la crisis. Nosotros no podríamos.’











