Aquí estoy, extrañándote un poco, y derrumbándome un poco ante esta vida que uno tiene, que le pone pruebas, o llena de cenizas y nubes el horizonte y lo hace todo tan complejo. A ratos uno trata de poner el corazón fuerte, y controlarlo, y decirse a si mismo, no tiene sentido que pienses en cosas o imagines cosas Diego, no te busques problemas que sabes lo que pasa cuando lo haces… pero después salgo un rato, camino por la plazuelita que está por mi casa, me fumo un cigarro, o simplemente me siento en la banqueta, y miro el cielo, y no hago nada, ni pienso en algo en particular, contemplo las estrellas, cuando se puede verlas, o la luna si es que está por ahí en cualesquiera de sus formas… y me abandono a ese silencio que es no estar en ningún lado… ni pensar en nada… nuevamente divago y regreso a mi habitación, dejo mi ropa en el suelo… como gotas de mi mismo que voy derramando sobre este mar de arena movediza que es el piso de mi cuarto, por el que me arrastro casi a gatas, me tiro sobre la cama y luego caigo en un sueño profundo….
Son las cinco y media de la mañana y me he despertado, de nuevo solo sobre mi cama, y salgo al pasillo de mi departamento, y luego me dirijo al balcón, ya no hace frió con una chompa basta. Me siento doblando mis rodillas y apoyando mi espalda sobre el muro, mirando al cielo, veo los dedos de mis pies desnudos, y de pronto apareces vos en mi pensamiento, en el vacío de mi mirada, en el silencio de mis noches… y despacito, desganada, estirando tus manos y bostezando, vas levantándote y de a poquito vienes hacia mi, te sientas a mi lado, enciendes un cigarrillo y me miras. Vas habitándolo todo… te apresuras y todavía somnolienta veo como vas enrollándote a mi lado, despiertas un poco… y sonríes aunque no dices nada, te abrazas de mi brazo, y tomas mi mano, y nos quedamos en silencio por un rato, paso mi mano por tu hombro y acaricio tu cabello, y seguimos los dos ahí, viendo como la noche va desapareciendo, y la oscuridad todavía presente va escapando y perdiéndose en el horizonte, mientras una mitad del cielo va cobrando un color más sereno y celestón, y pareciese que ese momento durara una eternidad… pero no lo es, son apenas unos minutos, en que estás conmigo, y estamos juntos en silencio, en ese abismo de sensaciones que es una madrugada, un decirle adiós a la noche y despertar al sol…
Pero no decimos nada, y contemplamos el Roble y el Ciprés a los que ya se les nota los cartuchos y están prontos a florecer… vemos también un par de ardillas juguetonas, ya despiertas, empezando con sus quehaceres… correteando de rama en rama, saltando de un lado al otro. Yo se que pronto tendrás que partir, y me invade ese sentimiento de soledad que tuve la noche anterior, y me aferro a tu mano, y no quiero soltarla, y vos te agarras de mi brazo, y aunque no nos decimos nada, sabemos que el momento ya está llegando…
Nos levantamos juntos, regresamos a mi habitación, donde te vistes con calma, luego de ponerte las medias negras de redecilla que tanto te gustan, te subes la falda nueva que te compraste y me mostraste el otro día, te ayudo con el cierre, me abrazo a tu cintura y te doy un beso en el hombro, luego te pones la blusa floreada que muestra tus hombros desnudos y los zapatos blancos. No dices nada. Sonríes. Me miras. Te miro. No digo nada. Te acompaño hasta la puerta de mi departamento, y sales, como yo un día salí del tuyo, me das un beso y luego bajas las gradas, cada grada que bajas te aleja más y más de mí, y voy desvaneciéndome nuevamente… cuando escucho que la puerta del primer piso se ha cerrado, cierro mi puerta, salgo al balcón, y veo que ya es de día, ya se ven algunas flores… la primavera está llegando.
Entro en mi habitación, pongo la lista de canciones que me recuerda a ti, me echo sobre mi cama, y dos minutos después me despierto. Como todas las mañanas, no estás conmigo. Me abrazo de tu recuerdo, y quiero regresar al sueño que tuve. No puedo. Desganado me acerco al computador, leo algunas noticias… reviso mi correo electrónico… pongo la lista de canciones que tanto te gusta… y entro a la ducha…
Me dirijo a la estación de buses y miro al cielo, el día está muy lindo… me lleno de esperanza, y divago nuevamente en mi absurda soledad… pero contemplo las veredas de la ciudad, y la siento más placentera, le sonrió a la gente, huele a alegría, quizás es la primavera… aunque en el fondo se que eres vos, que vas habitando esta ciudad… la invades por todas partes… pero principalmente la invades desde mis sueños…por favor, no te vayas.
17.4.08
Amanecer Invadido
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16.4.08
Epopeya: Guerra del Pacifico I
Me llegaron unos dvd's de Chile, entre ellos la película Machuca que por cierto les recomiendo, y el documental de tres capítulos, Epopeya, que trata la Guerra del Pacifico, desde una perspectiva menos parcializada. Les recomiendo ver el video que aquí cuelgo, prometo colgar seis entregas, una por semana, hasta que toda la serie este en la red. El artículo-entrevista, lo saque de La Prensa, y también se los recomiendo. Me pregunto si pasaron este documental en el Televisión Boliviana.
'Epopeya’ busca la integración entre
Rafael Cavada es el director del documental sobre la Guerra del Pacífico Epopeya, el que la Televisión Nacional de Chile (TVN) decidió censurar luego de recibir el “pedido” para suspender su emisión de parte del canciller de Chile, Alejandro Foxley. La decisión abrió una fuerte polémica en Chile, donde diversos sectores reclaman poder ver el filme tal como estaba previsto para ayer a las 22.00. Cavada nació en Vallenar, una pequeña ciudad a 663 kilómetros al norte de Santiago de Chile. Es periodista y corresponsal de guerra desde hace 12 años. Hoy, está amargado con la resolución del canal estatal chileno, pero tiene la esperanza de que la prometida transmisión de Epopeya —en algún momento de este año— permitirá a todos conocer las percepciones que cada uno de los tres países tiene sobre el conflicto bélico más importante de su historia. En esta entrevista con La Prensa, Cavada resalta que el documental apunta a integrar y conciliar a los pueblos chileno, boliviano y peruano.
—Nada nos gustaría más que transmitirlo en Bolivia, ya que el documental creemos que puede abrir una puerta de diálogo entre los tres países.
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15.4.08
Apuntes Economía Norteamericana y Globalización
Me preguntaron hace poco algunas cosas a cerca de un post que hice sobre la economía norteamericana y la crisis que se nos viene o que para muchos (incluyéndome) ya está sobre nosotros. Es muy cierto que ‘el mundo fue y será una porquería’, bien lo dice el tango, pero en este caso me avoco a hablar de Estados Unidos, que es la economía en cuestión, y un poco de América Latina, no abarco más porque es imposible, y porque existen demasiadas variables que deben tomarse en consideración. Hable en ese post de la desigualdad y de los resultados del neoliberalismo y la globalización económica en los Estados Unidos, y bueno, ahora me adentro un poco en el tema.
Durante las décadas de los 50 y 60, los Estados Unidos tuvo un incremento en la igualdad de ingresos de sus ciudadanos, a diferencia de la época actual en la que la disparidad se ha incrementado, al punto de que el uno por ciento de la población tiene tanto dinero como el noventa y cinco por ciento de abajo. Ese no era el caso en el pasado. Principalmente porque durante esa época los sindicatos habían ganado mucha fuerza, y los gobiernos demócratas de turno hicieron reformas sociales que beneficiaron mucho a la sociedad norteamericana, ejemplo claro es que se concedieron becas a las universidades, y muchísima gente de clase trabajadora pudo acceder a una educación superior. El Estado tenía una fuerte presencia en el aparato productivo norteamericano. A partir de la subida de Nixon, pero principalmente desde el gobierno de Ronald Reagan, se hacen reformas estructurales en la economía norteamericana, basadas en el neoliberalismo, es decir que se le quita al estado el rol que tenía dentro de la economía y empiezan las olas de privatizaciones, que luego fueron replicadas en los países latinoamericanos durante finales de los ochenta pero principalmente los noventas… Esas reformas, cedieron muchísimo a la empresa privada, y dieron muchos privilegios a las clases acomodadas, la acumulación de riqueza en manos de muy pocos se hizo muy notoria, se hizo más sencillo despedir a los empleados, y las compañías (no los trabajadores) fueron protegidas por el Estado. Del mismo modo se limitaron los programas de educación y de salud, y no se aceleraron los procesos de incorporación de los negros al sistema productivo.
Ya con la globalización encima ningún gobierno, ni demócrata, ni republicano se atrevió a hacer reformas sociales, y se ha mantenido hasta ahora una economía que beneficia sólo a los más ricos, lo que ha traído como resultado la crisis actual. Los subprimes son sólo el principio, ahora la gente empezará a protestar porque los trabajos se van del país, resultado de la globalización económica. Colombia que ha sido el aliado más cercano de Washington en estos últimos años, esta viendo muy difícil que se apruebe el tratado de libre comercio entre ambos países. Justamente porque mucha gente se queja, y en año de elecciones, ningún partido quiere arriesgar votos. La globalización económica, agarrara una fabrica de lo que sea en Kentucky y la moverá a Bogota, donde producirá lo que sea que produce a menor precio, y sin embargo el precio del producto en Estados Unidos no bajará. Mientras los trabajadores de la fábrica que ganaban $30 la hora, terminaran trabajando den WalMart por $15 la hora. En Colombia los trabajadores de la fábrica recibirán sueldos mínimos pero en dólares, lo que aunque es criticable, es bueno, pero en cuanto la corporación sienta que hay otro país más pobre y barato, agarrara la fábrica y la moverá, dejando a los colombianos desempleados, y el precio del producto seguirá subiendo. ¿Qué tal? ¿Quiénes ganan? Desde mi punto de vista sólo ganan los que son dueños de la corporación. Y como la gente ya entiende en que consiste la cosa está llamada globalización, muchos la cuestionan, en especial si eres ese ex trabajador fabril de Kentucky. No es de extrañarse que ninguno de los candidatos, ni Obama, ni Clinton, ni McCain, hayan hasta ahora hablado de comercio internacional, es un tema muy difícil, y arderá Troya.
***
Veamos un poco los fenómenos de la globalización. La globalización como fenómeno cultural y social es bastante beneficiosa, porque nos permite interactuar con gente y culturas de todas partes del mundo, al mismo tiempo podemos acceder a una cantidad de información simplemente inmensurable. Claro ejemplo de todo esto, es que vos estés leyendo esto, y que yo lo pueda escribir. Sin embargo, debemos tener claro que no todos pueden acceder a los medios globalizadotes (Internet-telefonía celular-viajes) y que los países en vías de desarrollo se hallan claramente desaventajados. El intercambio cultural existe, o al menos eso queremos creer, pero siendo claros es la cultura occidental la que impone una visión del mundo y las sociedades en desarrollo las receptoras de cultura. Claro ejemplo es que Halloween se festeja ahora en toda América Latina y en algunos lugares de Europa… ¿pero que han adoptado los gringos? Y si se dan ciertos cambios en los países del centro (Europa-USA) es porque la globalización económica a producido ejércitos de emigrantes que ahora pueblan estas áreas del mundo y van transformando la cultura del centro, en Estados Unidos viven más de cuarenta millones de hispanos, y todo indica que para el 2050 el treinta por ciento de la población será de origen hispano. ¿Quién cambiara a quien? ¿Cuál es el futuro del castellano? Y claro… un millón más de preguntas… y mucha tela por cortar.
La globalización económica, por otro lado… consiste en el poder actual que tenemos los seres humanos de mover bienes y servicios de un lugar a otro, con una velocidad increíble, lo que se supone trae riquezas a todos. Al menos eso es lo que te dice un texto básico de economía de universidad. Sin embargo el fenómeno en sí, es demasiado complicado. Debemos primero tomar como punto de partida el hecho de que no todos los países parten de la misma línea, algunos están ya bastante avanzados y otros no, y que estos compitan como iguales es bastante injusto. La globalización económica se manifiesta a través de la imposición del neoliberalismo por medio del consenso de Washington, que son una serie de principios económicos que funcionan como receta para que un país consiga desarrollarse rápidamente, entre las ‘sugerencias’ se hallaban la liberalización del comercio, la desregulación de mercados, apertura a la inversión extranjera irrestricta, la privatización de empresas estatales, y cuestiones afines. Tales sugerencias fueron impuestas a los países del mundo en desarrollo, y de los países de la antigua esfera soviética, por medio del FMI y del BM, ¿Cómo? Pues si tu país quería un préstamo tenía que adoptar las medidas, sino, nada.
Otra manifestación de la globalización económica, son los tratados de libre comercio, que de libre no tienen nada excepto el nombre, y lo tienen justamente para que asociemos la idea de libertad con ellos. Tomemos por ejemplo el NAFTA que es el tratado entre México, Canadá y USA, pues se supone que no existen barreras comerciales entre los tres países, aunque el movimiento de trabajadores, si es restringido. Bueno, lo único que el tratado le dio a México fue un montón de maquiladoras, que en cuanto vieron que China era más barata se fueron. USA invadió el mercado mejicano con maíz producido en USA, y derrumbo los precios y por tanto la producción mejicana, que hasta ese entonces había sido suficiente para mantener a todo el país. ¿Cómo lo hicieron los gringos? Pues con subsidios. Si hubiese sido comercio justo, no hubiesen existido subsidios a la producción norteamericana, es decir en Estados Unidos el estado les paga a los granjeros por producir maíz, y sólo de esa forma pueden estos producir ese producto a bajo costo, y venderlo a un precio falso. Los productores mejicanos al no poder vender su producto quebraron, y como la mayoría eran pequeños productores pues se quedaron sin trabajo, y se dedicaron a cruzar la frontera de ilegales y ahora Estados Unidos tiene sus buenos millones de ilegales mejicanos.
Los tratados de libre comercio que se quieren hacer a nivel mundial, en las famosas rondas de Doha, fueron frenadas por países como el Brasil y la India, justamente porque los países europeos y USA no están dispuestos a eliminar sus subsidios, pero estos si quieren que los países en desarrollo abran sus fronteras a sus productos ¿es esto lógico? Lo que pasa es que ellos caerían en su propio juego, ya que los países del mundo en desarrollo son mucho más competitivos en productos agrícolas y pronto destruirían sus producciones locales vendiéndoles todo a menores precios creando de ese modo un montón de desempleados en Europa y Estados Unidos, y lo que es peor para ellos, pasar a depender de los países en desarrollo en algo tan vital como es la comida. Porque al final… computadoras podríamos no tener, pero ¿podríamos vivir sin comida?
Entonces… los objetivos de la globalización económica, no son la armonía y la justicia, ni la democracia, ni la libertad, esas son armas de discurso. El objetivo es claro, enriquecerse más e imponer una forma de vida. Y de un modo u otro, controlar o recolonizar el mundo económicamente y culturalmente. Claro que dentro de este fenómeno, los seres humanos, en nuestra naturaleza social, buscamos formas de comunicarnos y crear grupos dentro de estos nuevos espacios. Y de esa forma compartimos culturas y conocemos cosas o viajamos a lugares que no conocemos y quizás nunca conozcamos. Pero una cosa es lo que nosotros hacemos con la globalización, y otra muy diferente los designios y objetivos de la misma.
Cuando digo que los países latinoamericanos miren al Asia, específicamente la China, el Japón y la India, no me refiero exclusivamente al comercio con estos países, sino a que observemos la forma en que estos se han desarrollado, o están haciéndolo. Ninguno de esos países ha seguido un plan del FMI, ni del BM, bueno… un poco la India en los últimos años, pero no la China, mucho menos el Japón o Corea. Les ha valido el consenso de Washington, y a pesar de ser capitalistas, no lo son en la manera en que los USA o Europa son. No son países neoliberales, y su capitalismo es bien diferente. Para que una empresa yankee o europea entre a la China, está tiene que comprometerse a dejar su tecnología y a entrenar gente, justamente para que sus propias empresas crezcan, no como nosotros que abrimos las puertas y ventanas, y nos quedamos de maquiladores. Todos esos países han hecho reformas educativas bastante profundas, y han hecho caso omiso de las llamadas del BM y el FMI a reducir sus gastos en programas sociales, y es justamente porque tienen sociedades educadas que sus productividades son tan altas. En la China ya no solo fabrican juguetes… ahora están empezando a desarrollar software y a hacer coches, pronto estarán con cosas de biotecnología, y sacando aviones… Y bueno… así más o menos… a eso me refiero, no a seguir el consejo de Estados Unidos y Europa, que lo hemos hecho por siglos… ¿y donde estamos? Supongo que será hora de tomar otros ejemplos… porque no, los exitosos del siglo XXI, eso sí, viendo de cerca el medioambiente, y cuidándonos de caer en los mismos errores.
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13.4.08
En Fragmentos: Nos Volveremos a Ver
Solíamos caminar desde la puerta de la Jordán hasta la Heroinas, luego doblábamos a la derecha, mirando de rato en rato los faroles, a ella le gustaba quedarse en la ventana de la juguetería de la Oquendo, y ver algunas cosas. Siempre que llegábamos al Cine Victor bromeábamos a cerca de la gente que entraba, alguna vez le conté que yo entre un día con un primo a ver una película de adultos, y que olía a madres, supongo que los asiduos al Cine se masturbaban ahí mismo y que a eso se debía el olor a semen seco… y con tanto necesitado viendo películas porno supongo que el semen en el suelo sobraba… todavía imagino que al pasar entre los asientos pisamos los restos de alguna masturbación, quizás resecos… quizás no… después de todo hubo una función de matinée, y nosotros entramos a la de tanda. Ella se despanzaba de risa. Torcíamos una vez más nuestra ruta y caminábamos sobre la calle España, buscando nuestro refugio en Fragmentos. Ella pedía un capuchino, yo un americano. Ella me gustaba pero nunca se lo dije. Supe luego que yo le gustaba, pero yo ya vivía demasiado lejos. Pasábamos muchas de nuestras noches confesándonos el uno al otro, recordando nuestras soledades compartidas, abandonándonos al café y al blues de fondo, y a veces a la ronca voz de Sabina que inundaba el lugar y le daba ese ambiente tan único, tan melancolico, tan nuestro. Fumábamos Derby antiguo, y soñábamos con un día cambiar el país de barro. Me gusta recordarla así habitando mi noche, caminando conmigo, contándome cosas que no tienen importancia, y contándome también sus aflicciones, sus deseos de irse a estudiar a Holanda. Le gustaban mucho los cuentos y la Rayuela de Cortázar, y alguna vez la llame Maga, porque le gustaba mucho la carta que ella escribió a su hijo, y porque en si se identificaba con el personaje, aunque en realidad, ella entendía las cosas al tiro, y no necesitaba ninguna explicación. El que termino yéndose primero fui yo, y nos vemos cada vez que vuelvo. Y nuestro punto de encuentro es Fragmentos, y tomamos café juntos y cantamos con Sabina, y comparto cosas que no tienen importancia, y también mis aflicciones. Cosas de este lado del mundo, y la Universidad y de lo último que leí, de mi descubrimiento de Borges, y de Tlon Uqbar y Orbius Tertius, que es un cuento que he leído mil veces y siempre me tiene tan impaciente y maravillado como la primera vez que lo leí. Le cuento de mi soledad, y de los amores no encontrados, y de los intentos de amor fallidos, y de los revolcones de una noche y hasta luego.
Nunca hay un adios total
entre dos nieris
siempre es nos volveremos a ver
en algun lugar del tiempo
No hay olvido cuando existe
la amistad y el respeto
El recuerdo de momentos entrañables
de alegrías y secretos
Andrés Calamaro – Nos Volveremos a Ver
***
Subí las gradas cantando ‘quiero ver quiero entrar, nena nadie te va a hacer mal, excepto amarte,’ tenía los audífonos puestos y no miraba a nadie por ningún lado, me subí al balcón, y mire las palmeras de mi facultad, había llovido mucho y el olor de la tierra mojada lo invadía todo, no hay como el olor de la tierra mojada. ‘Esas motos que van a mil, sólo el viento te harán sentir…’ y ahí, sentí que me miraba. La ví sonriendo y cantando conmigo, eran las siete y media de la mañana y nadie había llegado a la carrera, ¿como estás? le pregunte, ¿te gusta Seru Giran?, y ella se sonrío, y me dijo que si, que le fascinaban. Le preste uno de los audífonos, y volví a tocar la pieza, la cantamos juntos, intercambiamos nombres y nos quedamos charlando y riendo. Me gusto su sonrisa. El docente falto, fuimos a comer una hamburguesa al café de la facultad, hablamos de música, de Silvio, de Milanes, de Alejandro Filio, de los argentinos. Cantamos algunas canciones, ví que entre sus libros tenía La Guerra del Fin del Mundo de Mario Vargas Llosa, y le comente que yo recién había terminado de leerlo hace unos días, y me dijo que ella lo termino en el micro, cuando venía para la Universidad. Yo creo que el Consejero es uno de esos guerrilleros bien latinoamericanos, sumamente utópicos, me dijo, pues si yo hubiese estado en Canudos, yo también hubiese peleado, aunque haya tenido la certeza de la muerte, le conteste, y ella dijo que también hubiese hecho lo mismo, y no porque sea católica, o religiosa, porque no lo soy, pero para joder a gente como mi madre que cree en Dios misericordioso pero detesta a los pobres. Me dijo que escucho de una librería clandestina en la ciudad, y que un día podríamos salir a buscarla, la mire con mis ojos muy abiertos, e imagine inmediatamente a los dos caminando por toda Cochabamba, buscando la librería. Me gustaba su humor sarcástico, hizo mil bromas y me reí con todas, tomamos Te y nos fuimos. Era su tercer semestre, yo estaba en cuarto, pero teníamos las mismas clases de Estadística, de Macro y de Micro, demasiadas coincidencias, supimos entonces que seríamos buenos amigos y que nos estaríamos viendo muy seguido. Salimos por la Lanza, nos metimos entre la gente, caminamos hasta la Esteban Arze charlando de nuestras vidas de la U, de gente que conocíamos mutuamente, subimos a la Plaza 14 de Septiembre, entramos al Gildaro Antezana y vimos la exposición, se esforzó demasiado por ser indigenista le dije, demasiado falso, debería dedicarse a pintar frutas y puertas en Totora dijo ella, nos reímos, el pintor estaba detrás nuestro, nos miro enojado, salimos del lugar y nos sentamos en una banca de la plaza. Nos quedamos ahí por mucho rato, viendo a los ratones jugar en las jardineras de la plaza, vimos ancianos caminar, y niños correr por todas partes, ya eran las doce, las calles se inundaron de guardapolvos, la acompañe a la San Martín a tomar el micro K que la llevaba hasta su casa, se subió, y me dijo, nos vemos esta tarde en la facultad, ví como se acomodo en el tercer asiento al lado de la ventana, saco la cabeza, me miro y sonrió, el semáforo se puso verde, y luego el micro partió, me quedé allí un par de minutos, muy contento, hasta que pronto el micro se mezclo entre el tumulto de micros que inundaban la Avenida San Martín.
A dónde estás?
Dónde voy?
Porque estamos en la calle de la sensación
muy lejos del sol que quema de amor.
Seru Giran – Seminare
Hoy me llamó. Ya está en Ámsterdam. Se lanzo sola, imagino que su novio se quedo muy triste. Con suerte nos veremos ahí, y tomaremos un café, caminaremos por la calles de la ciudad, visitare sus veredas, y sabré más de su vida, y de sus nuevos proyectos. Y cantaremos un blues o mejor todavía … y jugaremos a los trapecistas… me contara que su hermana se caso, y que su prima tuvo ya dos hijas, y que el novio la abandono, puteare contra el infeliz, y ella me dirá que los niños son una dijura, le contaré de mis muertos, y recordaremos juntos el día del entierro de mi abuelo, y de lo lindo que fue tenerla cerca de mí en esos días en que el mundo parecía destruirse por completo. Ella me regalará una tarjeta hecha a mano como las que siempre hace, con fotitos y dibujos de osos y corazones, y le regalaré la foto nuestra que siempre olvido. Le contaré además que fui a España y que ahí conocí a una persona especial, que he clavado con mis ojos ese rostro, por todas partes para que me acompañe siempre, y que de pronto he dejado la ciudad tapizada con su imagen siempre sonriente, llena de gestos y de formas sólo suyas, y que éstas revolotean alrededor mío, y que las tardes son menos tristes desde que camino con ella, aunque no está conmigo. Y le mostrare que aun llevo conmigo el collar que un día me regalo, ese pedazo de madera circular, que dice, ‘sigo recorriendo las huellas que dejan heridas’ y me dirá ‘siempre es lindo que nos encontremos, diego’, y compartiremos cosas que no tienen importancia, y también nuestras aflicciones.
La Noche - Jaime Saenz
IV. La Noche
1
Extrañamente la noche en la ciudad, la noche doméstica, la noche oscura:
la noche que se cierne sobre el mundo: la noche que se duerme y que se sueña, y que se muere; la noche que se mira,
no tiene que ver con la noche.
Pues la noche sólo da en la realidad verdadera, y no todos lo perciben.
Es un relámpago providencial que te sacude, y que, en el instante preciso, te señala un espacio en el mundo:
un espacio, uno solo;
para habitar, para estar, para morir -y tal espacio de tu cuerpo.
2
Pues existe un mandato, que tú deberías cumplir,
en homenaje a la realidad de la noche, que es la tuya propia;
aun a costa de renunciamientos imposibles, y de interminables tormentos,
deberás decir adiós y recogerte al espacio de tu cuerpo.
Y deberás hacerlo sin importar el escarnio y la condena de un mundo amable y sensato.
Es de advertir que miles de miles de mortales se recogen tranquilamente al espacio de sus respectivos cuerpos,
día tras día y quieras que no, al toque de rutilantes trompetas, y en medio de lágrimas y lamentos;
pues en realidad recogerse al espacio del cuerpo es morir.
Pero aquí no se trata de morir.
Aquí se trata de cumplir el mandato; y por idéntica razón, habrá que vivir.
Y tan es así, que no se podrá cumplir el mandato, sino a condición de recogerse al espacio del cuerpo, con el deliberado propósito de vivir.
Lo cierto es que aquel que acomete tan alta aventura no hace otra cosa que ocultarse de la muerte,
para vislumbrar así la manera de ser de la muerte.
4.
¿Qué es la noche? – uno se pregunta hoy y siempre.
La noche, es una revelación no revelada.
Acaso un muerto poderoso y tenaz,
quizá un cuerpo perdido en la propia noche.
En realidad, una hondura, un espacio inimaginable.
Una entidad tenebrosa y sutil, tal vez parecida al cuerpo que te habita,
y que sin duda oculta muchas claves de la noche.
* * *
Cuando pienso en el misterio de la noche, imagino el misterio de tu cuerpo,
que es sólo una manera de ser de la noche;
yo sé de verdad que el cuerpo que te habita no es sino la oscuridad de tu cuerpo;
y tal oscuridad se difunde bajo el signo de la noche.
En las infinitas concavidades de tu cuerpo, existen infinitos reinos de oscuridad;
y esto es algo que llama a la meditación.
Este cuerpo, cerrado, secreto y prohibido; este cuerpo, ajeno y temible,
y jamás adivinado, ni presentido.
Y es como un resplandor, o como una sombra:
sólo se deja sentir desde lejos o en lo recóndito, y con una soledad excesiva, que no te pertenece a ti.
Y sólo se deja sentir con un pálpito, con una temperatura, y con un dolor que no te pertenece a ti.
Si algo me sobrecoge, es la imagen que me imagina, en la distancia;
se escucha una respiración en mis adentros. El cuerpo respira en mis adentros.
La oscuridad me preocupa –la noche del cuerpo me preocupa.
El cuerpo de la noche y la muerte del cuerpo, son cosas que me preocupan.
* * *
Y yo me pregunto:
¿Qué es tu cuerpo? Yo no sé si te has preguntado alguna vez qué es tu cuerpo.
Es un trance grave y difícil.
Yo me he acercado una vez a mi cuerpo;
y habiendo comprendido que jamás lo había visto, aunque lo llevaba a cuestas,
le he preguntado quién era;
y una voz, en el silencio, me ha dicho:
Yo soy el cuerpo que te habita, y estoy aquí, en las oscuridades, y te duelo, y te vivo, y te muero.
Pero no soy tu cuerpo. Yo soy la noche.
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11.4.08
Trátame Suavemente
Disfruto mucho con la música de Soda Stereo aunque no es mi banda favorita, siempre lo he hecho, supongo que es porque son temas que escuché desde muy chico… supongo también que es porque sus temas han aparecido en momentos claves de mi vida… y marcado fotografías que siempre quedarán marcadas en mi mirada y en la sonrisa que dibuja en mí el recuerdo.
En uno de esos viajes de carretera, extremadamente largos, totalmente cansadores pero desbordantemente placenteros, mi hermano y yo nos lanzamos a las autopistas del sur de los Estados Unidos. Mucho de ese viaje fue invadido por los discos de Soda, los Fabulosos Cadillacs, Bersuit y afines… Recorrimos todos los Estados de la costa este, parando en diferentes ciudades y pueblos alejados. Conocimos lugares maravillosos, paisajes estupendos, playas inundadas de emociones, ríos repletos de tortugas y lagartos, plantaciones antiguas, sembradíos de tabaco y algodón, mosquitos y escarabajos que lo inundaban todo, y en muchos casos las miradas sorprendidas de algunos gringos, que parecía, no habían visto gente de otro color en muchísimo tiempo.
Uno de los descubrimientos que hicimos en ese viaje, fue el de encontrar el pueblo de Bolivia. Cuando salíamos de Wilmington, una ciudad en la Carolina del Norte, a mi hermano se le ocurrió, salirse de la autopista, y recorrer el resto del camino hasta Charleston por la ruta 17, un camino más bien pequeño de tan solo dos vías. Recuerdo bien el momento en que vimos el primer letrero que decía, Bolivia a cinco millas, y nos echamos a reír a carcajadas. ¿Quién podía haberlo imaginado? Nos detuvimos en el pueblo, y nos tomamos algunas fotos frente al letrero que decía Bienvenido a Bolivia. Al ser nosotros bolivianos, nos dimos unos minutos para recorrer el pueblo, nos decíamos a nosotros mismos, si hasta podríamos venir a Bolivia a pasar un fin de semana…aquí mismo, en los Estados Unidos. El pueblo contaba con unas cuantas calles, un par de iglesias, un mercado, una peluquería, la escuela primaria, y algunas tiendas comerciales, todas llamadas Bolivia. Farmacia Bolivia, Escuela Bolivia, Constructora Bolivia, y así sucesivamente. Estuvimos riendo mucho, el pueblo es un lugar diminuto, que sólo se lo puede hallar en los mapas de la zona, no creo que vivan más de cien personas en el, pero bueno, supongo que de cierto modo llegan a ser nuestros hermanos bolivianos, o bolivians.
Al salir del pueblo tomamos la ruta 17, mientras de fondo escuchaba una canción de Soda, Trátame Suavemente. No se explicar ni como, ni porque, pero me dio nostalgia al irme de Bolivia, no de mi país, el que visitaría a pocas semanas del viaje por el sur, sino del pueblito este. De alguna manera reflejaba quizás algunos aspectos de mi propio país. Era un pueblito, muy pintoresco y acogedor, perdido en el medio de ningún lugar, alejado de todo y al mismo tiempo metido en los quehaceres del desarrollo y el crecimiento económico. El camino a Charleston fue placentero, luego estuvimos en Savannah, donde escuchamos varios blues a orillas del río del mismo nombre mientras tomábamos cerveza en un bar irlandés. El viaje continuo por algunos días más… al regresar no pasamos por Bolivia. Yo me quede en Nueva York para un congreso sobre temas del medio ambiente. No se si algún día regresaré al pueblito de Bolivia. Pero cuando escucho ese tema de Soda Stereo, siempre viene a mi mente ese momento de mi vida, aunque ahora está mezclado con otro recuerdo….
Está lloviendo a mares. Miro delante y las gotas golpean con rabia las ventanas y el parabrisas… ella está conmigo, no puedo creerlo, ¡ella está conmigo!... Me gusta cuando hace esos gestos… me encanta… cuando tuerce un poco el labio inferior y lo muerde, o cuando infla la cara como pez globo con la nariz fruncida y los ojos saltones… toda engorilada… cuando saca la lengua y la encona con picardía… encuentro en sus gestos un vendaval de aventuras… me sumerjo en ese universo de cosas que creo comprender cuando la miro… sólo necesito un gesto, y ya me lo ha dicho todo… Muchas de nuestras conversaciones, se limitan a eso… a una mirada… una sonrisa o un gesto… una complicidad de palabras no pronunciadas, y de verbos visuales… la lluvia está tremenda…
Graniza tanto, como para que yo recuerde
y acreciente las perlas
que he recogido del hocico mismo
de cada tempestad.
Soy un cobarde… no se decirle que para mi, este momento es uno de los mejores momentos del viaje… que tenernos el uno al otro, en medio de la carretera, a 120 kilómetros por hora en una noche de temporal… es simplemente insuperable. Soy un cobarde porque no me salen las palabras, pero creo que ella lo entiende, se lo he dicho con mis ojos, y cuando toco sus manos de rato en rato, se que ella me entiende. En fin… me gusta la playa, los días de sol… me gusta el rock y bailar hasta el amanecer… pero este momento, es para mí, como el cherry del helado, sobre todo cuando el helado ya esta terminando de derretirse… Yo no sé como no sería igual para otros... nada quita el hecho de que yo sea un cobarde… me detesto…
No se vaya a secar esta lluvia.
A menos que me fuese dado
caer ahora para ella, o que me enterrasen
mojado en el agua
que surtiera de todos los fuegos
Tarifa fue genial, no nos perdimos, aunque sólo estuvimos ahí por unos minutos… pero este momento de retorno, no lo voy a poder sacar de mi cabeza en tanto tiempo, siento que estamos tendiendo un puente inmenso entre ella y yo… están saliendo mis secretos… los tesoros de mi memoria… las particularidades de mi vida… los sinsabores… las caídas… los enamoramientos destructivos… y por su lado,… lo mismo… ya no somos islas… nos une esto que tenemos y no sabemos entender… nos une la lluvia interminable… la carretera de nuestras vidas y recuerdos…el inmenso mar que esta por aquí en algún lugar y que no podemos ver porque es de noche, pero que nos rodea… y nos llena de energía… podría quedarme así por mucho tiempo, no sólo escuchándola sino tratando de entenderla… tratando de habitarla por completo, y que me habite… que compartamos siempre momentos de lluvia en los que nos enjuagamos los sueños, y les damos brillo… de lloviznas de luz… de tormentas de creciente e interminable esperanza y vida… de grillos que le cantan a la luna… del canto de las gotas cayendo sobre las hojas y refrescando este eterno caminar que son sus ojos… de este universal abismo que siento cuando la beso… de esto que me inunda y no termina nunca de absorberme y expulsarme como volantín de claridad… de esto que siento y no se expresar… de esto que quiero sentir en la eterna carretera de nuestros dedos… del rescate de sus ojos… del lenguaje de sus gestos… de mis sueños y sus sueños… y si se puede... también de los que compartimos…
¿Hasta dónde me alcanzará esta lluvia?
Temo que me quede con algún flanco seco;
temo que ella se vaya, sin haberme probado
en las sequías de increíbles cuerdas vocales,
por las que,
para dar armonía,
hay que siempre subir ¡nunca bajar!
¿No subimos acaso para abajo?
Que lindo tener una amiga como la que ella tiene, poder hacer todas esas cosas… poder recordarla así y seguir teniendola… quisiera algo así para mi… corte mucho de mi vida sin darme cuenta, y también me cortaron, no es fácil lanzarse a otras latitudes… ella lo sabe. Quizás por eso nos entendemos tan bien, porque su vida es tan parecida a la mía, y al mismo tiempo tan distinta. Cuantas confesiones… cuantos recuerdos… creo que me comprare un Ford Focus… es muy cómodo, y podré recordar este momento… que hubiera hecho yo, si me hubiesen llevado a sacar fotos a todos los cactus de Bolivia… por más que sólo florezcan cada cien años… con dos fotos bastaban ¿no?...
Canta lluvia, en la costa aún sin mar!
(Cesar Vallejo - Poema LXXVII - Trilce)
¡Que temon! Aunque Soda no es mi banda favorita… este tema sabe meterse siempre delante de mí… es una señal… ella no lo sabe, pero desde ahora este tema se quedara grabado por siempre en este desandar de la carretera a Cádiz… marcara con sus notas lo vivido hasta ahora… cuando regresé a Boston se lo mando en seguida… aunque ella no sepa lo que representa en este momento, se lo explicare luego… quiero que me siga contando sus cosas… no quiero girar el tema de conversación… no me abandones… trátame suavemente…






