10.1.08

En el Túnel...

En mi corazón solo hay cariño para el mundo entero, y quizás ese es mi más grande defecto… soy católico por herencia cultural, pero no soy cristiano, ni creo mucho en las religiones… pero sí le creo a Jesús cuando dice que hay que dar la otra mejilla, y también le creo cuando dice que el reino de los cielos es de los pobres, y que hay que ser pescador de hombres, le creo no porque mi intención sea salvarme, sino porque creo que en este mundo hay que trabajar por ellos, los que no tienen nada, y quizás eso me mantiene así entre la utopía y el más profundo vacío. Para mí Jesús era un pacifista de la antigüedad que se enfrento a su modo a las estructuras de poder Judío aliadas a Roma, y bueno, como todo soñador termino dos metros bajo tierra y con un mito desbordante… que crecía cada día más y más…




Ando como un equilibrista tambaleándome, un paso en falso me tumbara, caeré en la más absoluta desolación… estoy en medio del cable con mi varita entre las manos, mirando adelante… no puedo caerme…. hay otros cables cerca de mí y en algunos hay otros equilibristas, nos cuesta comunicarnos, las distancias y el ruido turbulento de los que nos miran muchas veces hacen que no entendamos lo que queremos decir, tengo miedo a caerme, no se donde queda el fondo, no puedo verlo, es todo oscuro, se que hay un fondo porque escucho voces, gritos, lamentos, y carcajadas… se burlan de nosotros, y no se porque lo hacen, si no pueden vernos… es triste cuando alguien se cae, porque ya no regresa más, no se si los caídos se acostumbran a estar en la oscuridad, imagino que al principio buscan escaleras que los conduzcan a nosotros, pero eventualmente se quedan ahí… quizás buscando escaleras por el resto de la eternidad, o quizás se acostumbran a su realidad y se olvidan que un día fueron equilibristas…




Se que en este camino que me trazo estoy solo, conmigo mismo, con mis ideas, y con mis planes de una mejor vida, se que no es sencillo mantener mis ideas, y que es mucho más difícil todavía llevarlas adelante, pero caminare y llegare a mi meta. Algún día sin falta. Es como un túnel, oscuro, muy oscuro, y no se puede ver el otro lado, pero sabes que no puedes volver, porque si lo haces, sólo encuentras el desastre y el vació del alma, y vas adelante, caminando solito, palpando los muros, a veces tocando el excremento de los murciélagos que habitan la cueva, a veces bebiendo de charcos de agua que sabrá dios de que color es, a veces hundiéndote en el barro, y caminando lentamente, a veces con frío, mucho frío, y a veces con mucho calor, a veces encuentro gente que camina conmigo por un rato, y que busca lo mismo que yo, pero pronto los azares del destino crean muros entre ellos y yo, y el túnel se me hace desolado una vez más. Y son los olores putrefactos, es el asco que a uno le provoca muchas veces caminar y hundirse entre los deshechos humanos que dejan los que habitan el túnel, que le manchan a uno por completo, y le dejan ese olor nauseabundo… Pero no importa si lleve toda la vida, seguiré adelante, porque si descanso solo un ratito, me acostumbrare a la parte del túnel en la que pare, y creeré que esa es la realidad, y que estoy cómodo, y me hundiré poco a poco en el barro y ya no podré salir nunca más… ya nunca más.




Hey you, standing in the road Always doing what you're told, Can you help me?

Hey you, don't tell me theres no hope at all Together we stand, divided we fall.

1 comentario:

La Cholita dijo...

"Me dice el corazón
que no soy de este planeta,
que caí de algún cometa
fuera de circulación..."

A veces nos sentimos tan fuera de este mundo, por creer cosas diferentes, por querer cosas diferentes... también me sentía sola, a veces me siento sola. Pero luego el mundo es un circo inmenso, lleno de equilibristas dispersos en todos los lugares... porque nos necesitan!!
Hay otros que nacen y quieren ser pioneros, pero luego descubren que hay cuerdas y escaleras que vamos dejando atrás... para que otros suban a ver desde aqui arriba un poco más el cielo, un poco más el sol... un poco más y sentir el viento. La libertad.
Nos queda la esperanza de ver una luz al final del tunel, eso nos permite avanzar, es mejor que lo que nos detiene, porque a veces en el tunel, las cosas no son tan malas y te invitan a quedarte, pero el reto es continuar caminando. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo?¿Porqué?... son algunas preguntas que nos planteamos en el camino.

Tu reflexión la comparto, la siento y la vivo de igual manera... yo tb. soy equilibrista, me siento sola y siento que camino por un tunel a oscuras a tientas, pero con la seguridad de no detenerme. Porque al final... Somos lo que elegimos.